Guía práctica: Crea tu Contrato Laboral

05/07/2018

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Iniciar un nuevo negocio es una aventura emocionante, y a medida que crece, inevitablemente surgirá la necesidad de incorporar talento humano. Contratar empleados implica formalizar una relación profesional, y la herramienta fundamental para ello es el contrato de trabajo. Si te encuentras en la posición de no saber por dónde empezar a redactar este documento crucial, has llegado al lugar indicado. Un contrato laboral no es solo un formalismo; es el pilar que establece las reglas del juego entre tú como empleador y la persona que se une a tu equipo, definiendo roles, responsabilidades, compensación y otros aspectos vitales de la relación profesional.

Formalizar los acuerdos mediante contratos es una práctica esencial en el mundo empresarial. Permite que ambas partes tengan claridad sobre sus derechos y obligaciones, minimizando malentendidos y proporcionando un marco legal en caso de desacuerdos. Aprender a redactar contratos de trabajo que se ajusten a la legislación aplicable y que sean claros y completos es una habilidad invaluable para cualquier gestor o propietario de negocio.

¿Cómo se hace un contrato sencillo?
CÓMO REDACTAR UN CONTRATO DE TRABAJO1Título del contrato de trabajo. ...2Identifica las partes. ...3Enumera los términos y condiciones. ...4Describe las responsabilidades laborales. ...5Incluye detalles de compensación. ...6Utilice términos de contrato específicos. ...7Consulta con un abogado laboral.

La Importancia Fundamental del Contrato de Trabajo

Al igual que cualquier acuerdo formal, un contrato de trabajo cumple múltiples funciones vitales para la salud y estabilidad de tu empresa y la seguridad de tus empleados. Si bien la idea de redactar contratos puede parecer una tarea compleja, comprender su importancia te motivará a abordarla correctamente:

  • Protección Legal Mutua: Un contrato crea un acuerdo legalmente vinculante que sirve como escudo protector para ambas partes si surge alguna disputa o desacuerdo. Define los términos acordados, lo que facilita la resolución de conflictos basándose en lo pactado.
  • Claridad de Deberes y Expectativas: Especifica de manera inequívoca las responsabilidades del puesto, las tareas a realizar y las expectativas que el empleador tiene del empleado, y viceversa (como horarios, códigos de conducta, etc.).
  • Organización de Detalles Clave: Permite documentar y organizar todos los detalles acordados durante el proceso de contratación, desde la descripción del puesto hasta los beneficios y la compensación.
  • Protección de Información Confidencial: Mediante cláusulas específicas, puedes proteger la información sensible de tu empresa, asegurando que los empleados comprendan sus obligaciones de confidencialidad.
  • Establecimiento de Expectativas de Compensación: Detalla claramente el salario, la periodicidad de pago, cómo se manejan las horas extras, bonificaciones (si las hay) y otros aspectos económicos, previniendo confusiones o disputas salariales.
  • Prevención y Resolución de Disputas: Al tener los términos claramente definidos y acordados por escrito, se reduce significativamente la probabilidad de desacuerdos. Si aun así surgen, el contrato proporciona una base sólida para su resolución.

Elementos Clave que Conforman un Contrato

Todo contrato, para ser válido, generalmente requiere la presencia de ciertos elementos fundamentales. Estos elementos aseguran que el acuerdo es genuino y que las partes involucradas tienen la intención de crear una relación legal. Aunque los contratos pueden ser verbales o escritos (siendo los escritos siempre preferibles para mayor seguridad), los contratos suelen incluir:

  • Oferta: Una de las partes (en este caso, el empleador) propone un conjunto de términos y condiciones de empleo a la otra parte (el futuro empleado). Implica un deseo de contratar y una propuesta de responsabilidades y compensación.
  • Aceptación: La otra parte (el futuro empleado) acepta los términos y condiciones de la oferta. Esta aceptación puede manifestarse de diversas formas, pero idealmente se formaliza con la firma del contrato escrito.
  • Intención de Crear una Relación Legal: Ambas partes deben comprender que están celebrando un acuerdo que tiene consecuencias legales. No es un simple pacto informal, sino un compromiso con derechos y obligaciones exigibles. Esto implica que hay un “encuentro de mentes” donde ambas partes entienden los términos esenciales y acuerdan vincularse legalmente, libre de coacción.
  • Una Contraprestación: Para que el contrato sea legalmente válido, debe haber un intercambio de valor entre las partes. En un contrato de trabajo, la contraprestación del empleado es su trabajo y servicios, y la contraprestación del empleador es el salario, beneficios y otras compensaciones.

Además de estos elementos esenciales de cualquier contrato, un contrato de trabajo específico debe detallar aspectos propios de la relación laboral. Estos incluyen:

  • Identificación completa de las partes (empleador y empleado).
  • Fecha de inicio de la relación laboral y, si aplica, duración del empleo (para contratos de término fijo).
  • Puesto de trabajo y una descripción general de las responsabilidades y funciones principales.
  • Salario o sueldo acordado, método y periodicidad de pago.
  • Horario de trabajo habitual.
  • Detalles sobre beneficios (seguro médico, planes de jubilación, vacaciones pagadas, días por enfermedad, etc.).
  • Cláusulas de confidencialidad para proteger la información sensible del negocio.
  • Acuerdos de no competencia o no captación, si son relevantes y legalmente permitidos en tu jurisdicción.
  • Detalles sobre el proceso y las causas de terminación de la relación laboral, incluyendo posibles pagos de indemnización si corresponden.
  • La ley aplicable que regirá el contrato.

Tipos de Empleados y sus Contratos

Las condiciones de un contrato pueden variar significativamente dependiendo del tipo de relación laboral que establezcas. Es fundamental conocer las categorías comunes de empleados para adaptar el contrato adecuadamente:

  • Empleados a Tiempo Completo: Son aquellos que cumplen con la jornada laboral estándar definida por la ley o la política de la empresa (usualmente alrededor de 40 horas semanales) y son contratados de forma permanente, sin una fecha de finalización predeterminada para la relación laboral. Su contrato suele ser indefinido.
  • Empleados a Tiempo Parcial: Trabajan menos horas que un empleado a tiempo completo (por ejemplo, 20-30 horas semanales) y, al igual que los de tiempo completo, pueden ser contratados de forma permanente. Su contrato también suele ser indefinido, especificando la jornada reducida.
  • Empleados de Término Fijo: Son contratados por un período específico con una fecha de inicio y fin preestablecida. A diferencia de los contratistas independientes, son considerados empleados durante la duración del contrato y están sujetos a las mismas leyes laborales en muchos aspectos. Su contrato debe especificar claramente la duración.

Es vital asegurarse de que el contrato refleje fielmente el tipo de relación laboral establecida y cumpla con las regulaciones específicas asociadas a cada categoría en tu jurisdicción.

Beneficios Adicionales de Contratos Escritos

Más allá de la protección básica y la claridad, los contratos de trabajo escritos ofrecen ventajas tangibles tanto para el empleador como para el empleado:

  • Reducción de Litigios: Al ser documentos legalmente vinculantes aceptados por ambas partes, disminuyen la probabilidad de acciones legales futuras, ya que los términos del acuerdo están documentados.
  • Expectativas Claras para el Empleado: El empleado sabe exactamente qué se espera de él en términos de rendimiento, conducta y responsabilidades. También conocen las posibles consecuencias si no cumplen con lo pactado.
  • Gestión del Tiempo Libre y Horas Extra: El contrato puede detallar las políticas de tiempo libre remunerado (vacaciones, días por enfermedad), ayudando a gestionar los costos asociados a las ausencias y las horas extra. Esto proporciona claridad al empleado sobre sus derechos y al empleador sobre sus obligaciones y costos.
  • Protección de Información Confidencial: Como se mencionó, una cláusula de confidencialidad bien redactada es una herramienta poderosa para proteger los secretos comerciales, la propiedad intelectual y otros datos sensibles de tu empresa.

Guía Paso a Paso para Redactar tu Contrato de Trabajo

Redactar un contrato de trabajo puede parecer desalentador al principio, pero siguiendo una estructura lógica y asegurándote de incluir todos los elementos necesarios, el proceso se vuelve mucho más manejable. Aquí te presentamos los pasos clave:

  1. Título del Contrato: Comienza por darle un título claro al documento. Esto indica inmediatamente su propósito. Títulos como «Acuerdo de Empleo» o «Contrato Individual de Trabajo» son comunes. Puedes añadir el nombre de tu empresa, por ejemplo, «Contrato de Trabajo de [Nombre de tu Empresa]».
  2. Identificación de las Partes: Declara quiénes son las partes involucradas en el acuerdo. Debes especificar el nombre legal completo de tu empresa (el Empleador) y el nombre completo del empleado que estás contratando. Incluye información básica como la dirección de la empresa y la dirección del empleado.
  3. Establecer Términos y Condiciones Generales: Aquí es donde detallas las bases de la relación laboral. Algunos términos están dictados por la legislación laboral local y estatal (como el salario mínimo, horas máximas de trabajo, normas de seguridad, etc.), por lo que es crucial estar al tanto de estas leyes. Otros términos son específicos de tu empresa y la posición, como beneficios adicionales, políticas de vestimenta, uso de recursos de la empresa, etc.
  4. Describir las Responsabilidades Laborales: Proporciona un resumen claro y conciso de las funciones y deberes principales del puesto. Puedes referenciar la descripción del puesto si tienes una detallada. Si es necesario, puedes asignar un porcentaje de tiempo o importancia a cada área de responsabilidad para mayor claridad. Asegúrate de incluir la frase «y otras tareas que le sean asignadas dentro del alcance de su puesto» para dar flexibilidad.
  5. Incluir Detalles de Compensación: Esta sección debe ser muy específica para evitar cualquier ambigüedad. Detalla el salario o sueldo acordado (indicando si es por hora, semanal, quincenal o mensual), la forma de pago (depósito directo, cheque, etc.) y la frecuencia de pago. Especifica cómo se calculan y pagan las horas extras (si aplica). Incluye información sobre días festivos pagados y cualquier bonificación o esquema de incentivos.
  6. Detallar Beneficios y Tiempo Libre: Describe los beneficios que el empleado recibirá (seguro médico, dental, de visión, plan de jubilación, etc.) y cuándo comenzarán a ser efectivos (inmediatamente, después de un período de prueba, etc.). Especifica la cantidad de días de vacaciones pagadas, días por enfermedad y cualquier otro tipo de tiempo libre remunerado (como días de duelo o personales) a los que el empleado tiene derecho.
  7. Utilizar Términos Contractuales Específicos: Incluye cláusulas estándar pero importantes que rigen el contrato en sí mismo, como:
    • Fecha de Vigencia: El día en que el contrato y la relación laboral comienzan.
    • Tipo de Empleo: Indicar si es a tiempo completo, parcial, temporal, etc.
    • Notificación: Requisitos para notificar cambios o terminación (por ejemplo, «con 15 días de preaviso»).
    • Terminación: Condiciones bajo las cuales el contrato puede ser rescindido por cualquiera de las partes (con o sin causa, con preaviso, etc.).
    • Proceso de Disputa: Cómo se manejarán los desacuerdos (mediación, arbitraje, etc.).
    • Ley Aplicable: Especificar la jurisdicción cuyas leyes regirán el contrato (por ejemplo, «Este contrato se regirá por las leyes del Estado de [Nombre del Estado]»).
    • Divisibilidad: Una cláusula que establece que si una parte del contrato se considera inválida, el resto del contrato sigue siendo válido.
  8. Consultar con un Abogado Laboral: Este paso es crucial y no debe omitirse. Una vez que hayas redactado un borrador del contrato, haz que un abogado especializado en derecho laboral en tu jurisdicción lo revise. Un profesional legal puede asegurarse de que el contrato cumple con todas las leyes aplicables, protege tus intereses como empleador y es justo para el empleado. Las leyes laborales varían significativamente por estado y localidad.

Ejemplo Básico de Estructura de Contrato

Si bien cada contrato debe adaptarse a la situación específica, aquí tienes una idea de cómo podría estructurarse, similar a una plantilla:

  • Encabezado: Título del contrato, fecha, identificación de Empleador y Empleado, y la jurisdicción legal aplicable.
  • Consideración: Declaración de que el contrato se celebra en consideración del empleo y los términos acordados.
  • Empleo: Declaración de que el Empleador contrata al Empleado y el Empleado acepta el empleo, aceptando cumplir con las políticas de la empresa.
  • Puesto: Nombre del puesto y descripción general de las responsabilidades.
  • Compensación: Detalle del salario, frecuencia de pago, y manejo de horas extras/bonificaciones.
  • Beneficios: Listado de beneficios ofrecidos y cuándo son efectivos.
  • Tiempo Libre Remunerado: Especificación de vacaciones, días por enfermedad, etc.
  • Confidencialidad: Cláusula sobre el manejo de información sensible.
  • No Competencia (Opcional): Cláusula de no competencia o no captación (si es relevante y legal).
  • Terminación: Condiciones y procedimientos para finalizar la relación laboral.
  • Ley Aplicable: Reafirmación de la jurisdicción legal.
  • Acuerdo Completo: Declaración de que este documento constituye el acuerdo total.
  • Firmas: Espacio para las firmas del Empleador, Empleado y testigos (si son requeridos), junto con la fecha de firma.

Recuerda que este es solo un ejemplo y la complejidad y secciones pueden variar. La clave es ser exhaustivo y claro.

¿Cuál es el tipo de contrato más simple?
En derecho contractual, un contrato simple , también conocido como contrato informal, es un contrato celebrado oralmente, por escrito o de ambas formas, en lugar de un contrato secreto. Los contratos simples requieren una contraprestación para su validez, pero pueden inferirse de la conducta de las partes vinculadas por el contrato.

Comparativa: Tipos de Contratos y Sus Aspectos Clave

AspectoContrato Indefinido (Tiempo Completo/Parcial)Contrato de Término Fijo
DuraciónSin fecha de finalización predeterminadaFecha de finalización específica
JornadaUsualmente 40 hrs/semana (Completo) o menos (Parcial)Puede ser a tiempo completo o parcial, pero por un período limitado
TerminaciónSujeta a causas legales, renuncia o acuerdo mutuo; a menudo requiere preaviso e indemnización según la leyFinaliza automáticamente en la fecha acordada; la terminación anticipada puede requerir justificación o compensación según el contrato y la ley
BeneficiosGeneralmente aplica para todos los beneficios de la empresa (seguro, jubilación, etc.)Puede aplicar para algunos o todos los beneficios, dependiendo de la duración y las políticas de la empresa
EstabilidadMayor estabilidad laboral para el empleadoMenor estabilidad, ligada a la duración del proyecto o necesidad temporal

Preguntas Frecuentes sobre Contratos Laborales

Es natural tener dudas al crear o firmar contratos de trabajo. Aquí abordamos algunas preguntas comunes:

¿Los contratos de trabajo deben renovarse cada año?

En general, los contratos de trabajo indefinidos (permanentes) no necesitan ser redactados nuevamente o renovados anualmente. Son válidos mientras la relación laboral continúe. Los contratos de término fijo, por naturaleza, finalizan en la fecha acordada a menos que se negocie una extensión o un nuevo contrato.

¿Qué sucede si un empleado se niega a firmar un contrato de trabajo?

Si un empleado potencial se niega a firmar el contrato de trabajo que establece los términos de su empleo, legalmente está rechazando la oferta de empleo. La firma del contrato es la manifestación de su aceptación a los términos propuestos, por lo que sin esa firma, no existe un acuerdo formal vinculante según lo previsto por el empleador. En la práctica, esto significa que el empleado no comenzaría a trabajar bajo esas condiciones, o si ya está trabajando (por ejemplo, durante una negociación), la relación podría no formalizarse, implicando la no continuación del empleo.

¿Cuál es la diferencia entre una carta de oferta de trabajo y un contrato de trabajo?

Una carta de oferta de trabajo es un documento inicial que presenta las condiciones básicas del empleo ofrecido (puesto, salario inicial, fecha de inicio). Es una propuesta formal pero generalmente no es un contrato legalmente vinculante en sí mismo, aunque puede contener algunos términos importantes. Un contrato de trabajo, por otro lado, es un documento legal mucho más detallado y completo que establece todos los términos y condiciones del empleo de manera exhaustiva y es legalmente vinculante para ambas partes una vez firmado.

¿Cómo hacer una carta de contrato de construcción?
QUÉ INCLUIR EN UN CONTRATO DE CONSTRUCCIÓN1Información de identificación y contacto.2Título y descripción del proyecto.3Cronograma proyectado y fecha de finalización.4Estimación de costos y calendario de pagos.5Cláusula de suspensión de trabajo y cláusula de suspensión de pago.6Cláusula de caso fortuito.

¿Qué es un contrato de trabajo implícito?

A diferencia de un contrato escrito o verbal explícito, un contrato de trabajo implícito no está claramente declarado ni por escrito ni de palabra, sino que se deriva de las acciones, conductas, promesas verbales (incluso durante una entrevista) o políticas de la empresa a lo largo del tiempo. Por ejemplo, si un manual del empleado promete un proceso de despido específico, esto podría interpretarse como parte de un contrato implícito, incluso si el contrato escrito no lo menciona. Los contratos implícitos pueden crear obligaciones legales para el empleador, a menudo de forma no intencionada, razón por la cual los contratos escritos son preferibles para definir claramente la relación y evitar interpretaciones basadas en acciones o palabras informales.

Crear contratos de trabajo sólidos es una inversión en la estabilidad y el éxito de tu negocio. Te proporciona seguridad legal, establece expectativas claras y contribuye a una relación laboral transparente y profesional. Aunque la redacción inicial requiere atención al detalle y, preferiblemente, asesoramiento legal, el esfuerzo vale la pena para sentar una base firme para tu equipo.

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