¿Cuándo se construyó la Casa de Tucumán?

El Congreso de Tucumán: Objetivo y Contexto

10/03/2020

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En el año 1816, las Provincias Unidas del Río de la Plata atravesaban un momento de extrema dificultad. El panorama internacional y local era desalentador para los ideales revolucionarios iniciados en 1810. Europa vivía una ola de restauración monárquica tras la caída de Napoleón, con reyes absolutistas regresando a sus tronos, incluido Fernando VII en España, decidido a recuperar sus colonias en América a toda costa. En el continente americano, las fuerzas realistas habían recuperado terreno, derrotando a los patriotas en diversas regiones. Ante esta situación crítica, se hizo imperativo tomar decisiones trascendentales para asegurar el futuro de la revolución. Es en este contexto que se convocó al Congreso General Constituyente en la ciudad de Tucumán, con un objetivo central y definitorio: declarar formalmente la independencia.

¿Cuál era el objetivo del Congreso de Tucumán?
El Congreso Constituyente reunido en Tucumán en 1816 tenía dos grandes objetivos: declarar la Independencia de las Provincias Unidas y sancionar una Constitución con el fin de organizar jurídica y políticamente al territorio independizado.

La voluntad de autogobierno expresada en mayo de 1810 había evolucionado hacia 1816 en un claro deseo de independencia. Este cambio de rumbo colocaba en el centro del escenario político tareas de gran complejidad. No solo se trataba de continuar una guerra que cada vez más adquiría rasgos independentistas, sino también de resolver cómo organizar el espacio común en un territorio que ya no respondía a la estructura del Virreinato. Pensar lo que era "lo común" implicaba abordar debates fundamentales sobre las formas de gobierno y los modos de representar la soberanía del pueblo. El Congreso de Tucumán fue el escenario elegido para enfrentar estos desafíos y dar un paso audaz y necesario.

Un Contexto Desafiante

Para comprender la urgencia y la importancia del Congreso de Tucumán, es crucial analizar la situación de los patriotas en 1816. Como se mencionó, la Restauración en Europa significaba el retorno a los principios absolutistas. Fernando VII, particularmente reaccionario según los relatos, no ocultaba su intención de subyugar nuevamente a las colonias americanas. Las misiones diplomáticas enviadas a Europa, como la de Belgrano y Rivadavia, confirmaron que no había posibilidad de negociación con las potencias europeas, sumidas en un clima conservador. Incluso hubo planes desesperados, como el de Manuel de Sarratea, para secuestrar un infante español y coronarlo en Buenos Aires, buscando apaciguar a Europa, lo que demuestra la desesperación del momento.

En América Latina, el panorama era igualmente sombrío. Levantamientos antiespañoles habían sido sofocados en México y Venezuela, con figuras clave como José María Morelos fusilado y Simón Bolívar exiliado. En Chile, la derrota de Rancagua en 1814 había dispersado a los patriotas, y las fuerzas realistas recuperaban el poder, amenazando con invadir las últimas provincias rebeldes al este de los Andes. La grave situación militar y política exigía una definición clara y contundente sobre el estatus de las provincias rioplatenses.

¿Por Qué Tucumán?

La elección de San Miguel de Tucumán como sede para el Congreso no fue casual. Respondía a razones geográficas y, sobre todo, políticas. La ciudad estaba ubicada en el centro del antiguo Virreinato del Río de la Plata, lo que la hacía más accesible para los representantes de las diversas provincias en comparación con la lejana Buenos Aires. Pero la principal razón, según los testimonios de la época, era la profunda desconfianza que muchas provincias sentían hacia el poder centralizado de Buenos Aires. Existía la percepción de que la capital buscaba imponer su voluntad y subyugar al resto del territorio. Trasladar el Congreso a Tucumán era una forma de demostrar una voluntad de federalismo o, al menos, de horizontalidad, permitiendo que las decisiones trascendentales fueran tomadas lejos de la influencia directa y, a veces, opresora de las "bayonetas" porteñas, como expresaba Fray Cayetano Rodríguez.

Los Asistentes y las Ausencias Notables

Al Congreso de Tucumán asistieron diputados de diversas provincias que conformaban las Provincias Unidas del Río de la Plata, incluyendo Buenos Aires, Catamarca, Córdoba, Jujuy, La Rioja, Mendoza, Salta, San Juan, San Luis, Santiago del Estero y Tucumán. También estuvieron presentes diputados del Alto Perú, una región que, a pesar de estar en ese momento bajo control realista, seguía siendo considerada parte integral del territorio en disputa. Sin embargo, hubo una ausencia muy significativa: la de los representantes de la Liga de los Pueblos Libres, liderada por José Gervasio Artigas, que incluía la Banda Oriental, Entre Ríos, Corrientes y las Misiones.

Las relaciones entre el gobierno central de Buenos Aires y la Liga de los Pueblos Libres eran extremadamente tensas. Artigas había convocado su propio congreso en Concepción del Uruguay en 1815, donde se juró la independencia y se izó una bandera propia. La Liga proponía una confederación de pueblos que habían recuperado su soberanía, lo que contrastaba con la idea de un gobierno de "unidad" centralizada que predominaba en Buenos Aires. Las diferencias se manifestaban incluso en las políticas internas; mientras Buenos Aires emitía reglamentos que ataban a los individuos sin propiedad a patrones, Artigas promovía un "Reglamento Oriental" que incluía la expropiación y reparto de tierras. La desconfianza mutua y las acciones hostiles por parte de Buenos Aires, como la invasión a Santa Fe y la detención de los delegados artiguistas que se dirigían al Congreso de Tucumán, dinamitaron cualquier posibilidad de participación de la Liga. Por lo tanto, el mapa que se configuró en Tucumán fue el de las Provincias Unidas en Sudamérica, una expresión amplia que buscaba dejar abierta la puerta a futuras incorporaciones, pero que inicialmente no incluía a los pueblos bajo la influencia de Artigas.

¿Cuándo fue construida la casa de gobierno de Tucumán?
El 25 de mayo de 1908 el Cabildo cae bajo la piqueta para dar lugar a la construcción del nuevo Palacio de Gobierno. El ingeniero Domingo Selva es llamado por el gobernador Luis Nougués para diseñar y dirigir la obra, y llega a Tucumán en 1907.

La Sede Histórica: La Casa de Tucumán

El Congreso sesionó en la casa de Doña Francisca Bazán de Laguna, una típica construcción colonial de la época, datada de la década de 1760. La casa, de estilo señorial, contaba con un zaguán de entrada, dos habitaciones laterales, un primer patio rodeado de habitaciones, tres salones principales, un segundo patio y dependencias de servicio al fondo. A diferencia de otras construcciones, carecía de ornamentos, salvo las molduras de las columnas salomónicas en la puerta principal. Esta casa, hoy conocida como la Casa Histórica de la Independencia, se convertiría en el mudo testigo de uno de los momentos más importantes de la historia argentina.

Con el tiempo, el edificio sufrió reformas y deterioros. Tras el traslado del Congreso a Buenos Aires, tuvo diversos usos, incluyendo una imprenta del ejército. En 1874 fue adquirida por el gobierno nacional y utilizada como sede de Correos, Telégrafo y Juzgado Federal. Las fotografías tomadas por Ángel Paganelli en 1869 mostraron su mal estado y ayudaron a impulsar su revalorización. Aunque una restauración en 1904 implicó la demolición de gran parte de la estructura original debido a su pésimo estado, el Salón de la Jura de la Independencia fue salvado. La reconstrucción posterior intentó ajustarse a los detalles originales, utilizando materiales similares. Declarada monumento histórico en 1941, la casa funciona actualmente como museo y es el centro de los festejos cada 9 de julio.

Debates Cruciales en el Congreso

Inauguradas las sesiones el 24 de marzo de 1816 bajo la presidencia rotativa de diputados, la primera tarea del Congreso fue elegir a un nuevo Director Supremo tras la renuncia de Ignacio Álvarez Thomas. Fue designado para el cargo Juan Martín de Pueyrredón, diputado por San Luis, descrito como un hombre político y perspicaz, cuya primera misión lo llevó a Salta para coordinar con Güemes la defensa de la frontera norte.

Otro debate fundamental, previo a la declaración de independencia, fue la definición de la forma de gobierno para las Provincias Unidas. En un mundo dominado por monarquías, la mayoría de los congresales se inclinaba por establecer una monarquía constitucional, percibida como la única forma aceptable para las potencias europeas. La única república en pie en el mundo era Estados Unidos. Sin embargo, dentro de la opción monárquica, surgió una propuesta inusual y audaz.

En una sesión secreta del 6 de julio de 1816, Manuel Belgrano, recién llegado de Europa y consciente del clima restaurador, propuso establecer una monarquía moderada liderada por un príncipe de la casa de los Incas. Argumentó que esta forma de gobierno no solo facilitaría el reconocimiento europeo, sino que también haría justicia a los pueblos originarios, asegurando su adhesión a la causa revolucionaria. Esta idea recibió el apoyo de figuras clave como José de San Martín y Martín Miguel de Güemes, y entusiasmó a los diputados altoperuanos, quienes incluso sugirieron establecer la capital en Cusco.

Sin embargo, la propuesta del Inca generó un fuerte rechazo entre algunos diputados, particularmente los de Buenos Aires. Tomás de Anchorena, diputado porteño, la calificó de "ridícula" y expresó su desprecio por un "monarca de la casta de los chocolates, a un rey en ojotas", prefiriendo incluso una federación de provincias ante la idea de un soberano indígena. Esta reacción puso de manifiesto las profundas diferencias culturales y políticas entre las distintas regiones y élites que conformaban las Provincias Unidas.

¿Qué importancia tiene la casita de Tucumán?
Es el edificio más importante de Argentina ya que en sus salones se juró la Independencia Nacional el 9 de julio de 1816. Su patrimonio, integrado por objetos del período colonial, de las guerras de la independencia y del siglo XIX, recrea el proceso histórico que desembocó en la libertad.

Las discusiones entre monárquicos (con distintas propuestas) y republicanos continuaron, sin llegar a un acuerdo definitivo sobre la forma de gobierno. A pesar de ello, la urgencia de la situación externa e interna, impulsada por la presión de figuras como Pueyrredón, aceleró la necesidad de dar el paso fundamental: la declaración de la independencia.

El Gran Paso: La Declaración de la Independencia

Finalmente, el martes 9 de julio de 1816, bajo la presidencia del diputado sanjuanino Narciso Laprida, se puso a consideración el "proyecto de deliberación sobre la libertad e independencia del país". El secretario Juan José Paso formuló la pregunta histórica a los congresales: "si querían que las Provincias de la Unión fuesen una nación libre de los reyes de España y su metrópoli". Todos los diputados presentes aprobaron la propuesta por aclamación, en medio de la expectativa y los gritos de la gente que rodeaba la casa.

El Acta de Independencia declaraba solemnemente "a la faz de la tierra, que es voluntad unánime e indubitable de estas provincias romper los vínculos que las ligaban a los Reyes de España, recuperar los derechos de que fueran despojadas e investirse del alto carácter de nación independiente del Rey Fernando VII, sus sucesores y metrópoli". Este documento representó la ruptura definitiva con la Corona española y la afirmación de la soberanía propia.

Días después, el 19 de julio, a propuesta del diputado Pedro Medrano, se agregó una frase crucial al Acta: "y de toda otra dominación extranjera". Esta adición buscaba disipar los rumores y las sospechas de que existían planes secretos para entregar las provincias a otra potencia, como Portugal o Inglaterra, y reafirmar la independencia absoluta. Un gesto político que buscaba generar confianza tanto interna como externamente.

Un detalle significativo de la declaración fue que el Acta no solo se dio a conocer en español, sino también en quechua y en aymará. Esta decisión, de gran valor político y simbólico, buscaba interpelar y sumar al proyecto independentista a los pueblos originarios del vasto territorio, muchos de ellos hablantes de estas lenguas, reconociendo su existencia y su posible rol en la construcción de la nueva nación.

La declaración de la independencia fue una decisión audaz, tomada en un contexto sumamente delicado y adverso. Significó la culminación de la voluntad de autogobierno iniciada en 1810 y la transformación en un proyecto político independiente con todas sus letras. Aunque la organización interna y la forma de gobierno seguirían siendo fuente de conflictos en los años venideros, el paso fundamental hacia la soberanía plena había sido dado en aquella modesta casa de Tucumán.

Propuestas de Gobierno Debatidas

PropuestaCaracterísticasPrincipales DefensoresPrincipales Opositores
Monarquía Constitucional EuropeaEstablecer un rey europeo con poderes limitados por una constitución. Considerada aceptable para Europa.Mayoría de congresalesAlgunos republicanos, opositores a príncipes "exóticos".
Monarquía Moderada IncaEstablecer un descendiente de los Incas como rey, con capital en Cusco. Buscaba integrar a pueblos originarios.Manuel Belgrano, José de San Martín, Martín Miguel de Güemes, diputados altoperuanos.Diputados de Buenos Aires (ej. Tomás de Anchorena).
RepúblicaEstablecer una forma de gobierno sin monarca, basada en la soberanía popular.Minoría inicial, Fray Justo Santa María de Oro (abogaba por consulta popular).Mayoría inicial, preocupada por el contexto europeo.

Preguntas Frecuentes sobre el Congreso de Tucumán

  • ¿Cuál fue el objetivo principal del Congreso de Tucumán?
    El objetivo fundamental fue declarar formalmente la independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata respecto de la Corona española y de "toda otra dominación extranjera".
  • ¿Por qué se eligió Tucumán como sede del Congreso?
    Se eligió Tucumán por su ubicación central en el antiguo virreinato y, principalmente, para evitar la influencia y el control del gobierno central de Buenos Aires, percibido por muchas provincias como opresor de sus derechos.
  • ¿Quiénes participaron en el Congreso?
    Asistieron diputados de la mayoría de las provincias de las Provincias Unidas y del Alto Perú.
  • ¿Quiénes no participaron y por qué?
    No asistieron los diputados de la Liga de los Pueblos Libres liderada por Artigas (Banda Oriental, Entre Ríos, Corrientes, Misiones) debido a las tensiones políticas con Buenos Aires, incluyendo la invasión a Santa Fe y la detención de sus delegados.
  • ¿Qué formas de gobierno se debatieron?
    Se debatieron principalmente la monarquía constitucional (con propuestas de un príncipe europeo o un descendiente inca) y la república.
  • ¿Cuándo y dónde se declaró la independencia?
    La independencia se declaró el 9 de julio de 1816 en la Casa de Francisca Bazán de Laguna en San Miguel de Tucumán.
  • ¿Por qué se agregó la frase "y de toda otra dominación extranjera" al Acta?
    Esta frase se añadió días después para acallar los rumores de que se planeaba entregar las provincias a otra potencia extranjera (como Portugal o Inglaterra) y reafirmar la independencia absoluta.
  • ¿Por qué se tradujo el Acta de Independencia a lenguas indígenas?
    La traducción al quechua y aymará fue un gesto político para interpelar y sumar a los pueblos originarios al proyecto independentista.

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