¿Cuánto cuesta hacer una adición a una casa?

Financia tu ampliación de casa: Guía completa

07/08/2016

Valoración: 4.91 (2487 votos)

Expandir tu hogar es un sueño para muchos, permitiendo añadir ese espacio extra tan necesario, ya sea una nueva habitación, una oficina en casa o una cocina más grande. Sin embargo, dar el paso de planificar la construcción es solo una parte del desafío; la otra, y a menudo la más compleja, es encontrar la financiación adecuada para convertir ese proyecto en realidad. Afortunadamente, existen diversas vías para obtener los fondos necesarios. Explorar estas opciones con detenimiento es crucial para tomar una decisión financiera informada y que se ajuste a tu situación particular.

¿Cuánto cuesta hacer una adición a una casa?
UU, costo de adiciones los propietarios de viviendas gastan un promedio de $46,000, con algunos proyectos que suman tan poco como $21,000 y otros hasta $73,500 (o más, dependiendo de los materiales seleccionados, accesorios, acabados, etc.).

Opciones Comunes para Financiar una Ampliación de Vivienda

Financiar una reforma o ampliación importante en tu casa requiere una inversión significativa. La buena noticia es que no estás limitado a una sola opción. Hay múltiples productos financieros diseñados para ayudar a los propietarios a acceder al capital que necesitan. Cada uno tiene sus propias características, requisitos y, por supuesto, ventajas y desventajas. Analicemos las formas más comunes de conseguir el dinero para tu proyecto.

1. Préstamo con Garantía Hipotecaria

Un préstamo con garantía hipotecaria es una forma popular de utilizar el valor que has acumulado en tu propiedad a lo largo del tiempo. Funciona esencialmente como una segunda hipoteca. Al solicitarlo, el valor líquido de tu vivienda (la diferencia entre el valor de mercado de tu casa y lo que aún debes de tu hipoteca original) se convierte en una suma de efectivo que recibes de una sola vez. Este dinero lo devuelves al prestamista en pagos mensuales fijos, que incluyen el principal y una tasa de interés, durante un plazo predeterminado, que usualmente varía entre cinco y treinta años.

Para tener buenas posibilidades de calificar para este tipo de préstamo, los prestamistas generalmente buscan que tengas más del 20% del valor líquido de tu vivienda, un puntaje crediticio superior a 620 y una relación deuda-ingresos inferior al 43%.

Considera los pros y contras:

VentajasDesventajas
Tasas fijas que garantizan pagos mensuales predecibles.Tu casa se utiliza como garantía, lo que implica un riesgo si no puedes pagar.
Las tasas de interés suelen ser más bajas que las de un préstamo personal.La cantidad que puedes pedir prestada puede no ser suficiente si el valor líquido de tu vivienda es bajo en relación con el costo de la construcción.
No pierdes la tasa de tu hipoteca original, lo cual es ventajoso si es baja.Puede que tengas que pagar costos de cierre.
Mayor potencial de endeudamiento comparado con otras opciones no garantizadas.Es una segunda hipoteca, lo que significa un pago adicional además de tu hipoteca principal.
El interés puede ser deducible de impuestos si el préstamo se utiliza para mejoras sustanciales en la vivienda.No es una opción viable si tienes menos del 20% del valor líquido de tu vivienda.

2. Línea de Crédito con Garantía Hipotecaria (HELOC)

Una HELOC es similar a un préstamo con garantía hipotecaria en el sentido de que también utiliza el valor líquido de tu vivienda como garantía. Sin embargo, la principal diferencia radica en cómo accedes a los fondos. En lugar de recibir una suma global, se te aprueba una línea de crédito de la cual puedes retirar dinero según lo necesites durante un "período de disposición" (generalmente de cinco a quince años). Durante este período, solo realizas pagos de intereses sobre la cantidad que has utilizado.

Una vez que finaliza el período de disposición, comienza el "período de pago", durante el cual debes reembolsar el saldo pendiente (principal e intereses) en cuotas mensuales durante un plazo acordado. Las tasas de interés en una HELOC suelen ser variables, lo que significa que tus pagos pueden fluctuar.

Los requisitos de elegibilidad son parecidos a los del préstamo con garantía hipotecaria: se necesita al menos entre un 15% y un 20% del valor líquido, un puntaje crediticio mínimo de 620 (aunque muchos prestamistas prefieren 680 o más), prueba de ingresos suficientes y una relación deuda-ingresos del 43% o menos.

Pros y contras de una HELOC:

VentajasDesventajas
Flexibilidad para retirar fondos solo cuando los necesitas, pagando interés solo sobre el monto utilizado.Tu casa se utiliza como garantía, exponiéndote al riesgo de ejecución hipotecaria.
Potencial para reducir el costo general si no necesitas utilizar todo el crédito aprobado.Las tasas de interés suelen ser variables, lo que puede resultar en pagos mensuales impredecibles si las tasas suben.
Las tasas suelen ser más bajas que las de préstamos no garantizados.Dependiendo de tu capital, los fondos disponibles podrían no cubrir el costo total de una ampliación grande.
Puede ofrecer la oportunidad de mejorar tu historial crediticio con un manejo responsable.Implica una pérdida del valor líquido de tu vivienda al utilizarlo como crédito.
El interés puede ser deducible de impuestos si se utiliza para mejoras en la vivienda.Riesgo de "amortización" (pagos grandes al final del período de disposición si no se paga el principal).
No es una opción si no tienes suficiente capital acumulado en tu vivienda.

3. Refinanciación con Retiro de Efectivo

Si prefieres evitar una segunda hipoteca, la refinanciación con retiro de efectivo es una alternativa a considerar. Este método implica reemplazar tu hipoteca original por una nueva hipoteca por un monto mayor al que actualmente debes. La diferencia entre el saldo de tu hipoteca anterior y el monto de la nueva hipoteca se te entrega en efectivo al momento del cierre. Este efectivo puedes destinarlo a tu proyecto de ampliación.

Generalmente, los prestamistas limitan el monto que puedes retirar, permitiendo refinanciar hasta un 80% del valor de tasación de tu vivienda. Para calificar, a menudo se requiere un puntaje crediticio de al menos 620, una relación deuda-ingresos inferior al 45% y al menos un 20% del valor líquido de tu vivienda. Además, si tienes una hipoteca convencional, es posible que necesites haber sido propietario de la casa durante al menos seis meses antes de solicitar este tipo de refinanciación.

Considera los beneficios y los inconvenientes:

VentajasDesventajas
Potencial para obtener una tasa de interés más baja en tu hipoteca principal.Riesgo de ejecución hipotecaria si te atrasas en los pagos, ya que estás aumentando el saldo de tu hipoteca principal.
No es una segunda hipoteca; solo tendrás un pago hipotecario mensual.Podría extender el plazo de pago de tu hipoteca, lo que significa que pagarás más intereses a lo largo del tiempo.
Alto potencial de endeudamiento basado en el valor de tu vivienda.Serás responsable de los costos de cierre, que pueden sumar entre el 2% y el 6% del monto del préstamo.
Puede usarse para generar o mejorar tu historial crediticio.Obtener el préstamo puede llevar tiempo (semanas o meses), lo que podría no ser ideal si tu proyecto tiene un cronograma ajustado.

4. Préstamo Personal

A diferencia de las opciones anteriores, un préstamo personal no requiere que tengas capital acumulado en tu vivienda. Esto lo convierte en una alternativa viable si eres un propietario reciente o si tu valor líquido es limitado. Un préstamo personal es un acuerdo simple: pides prestada una cantidad fija de dinero y la devuelves en cuotas mensuales fijas durante un plazo acordado, que generalmente va de uno a siete años.

Existen dos tipos principales: garantizados y no garantizados. Los préstamos garantizados requieren algún tipo de garantía (que no es necesariamente la casa, podría ser un vehículo u otro activo), lo que a menudo resulta en tasas de interés más bajas. Los préstamos no garantizados no requieren garantía, pero debido al mayor riesgo para el prestamista, suelen tener tasas de interés más altas.

Para calificar, deberás demostrar ingresos estables y tener una relación deuda-ingresos manejable (idealmente alrededor del 35%). Para obtener las mejores tasas, se prefiere un puntaje crediticio de 670 o superior, aunque algunos prestamistas aprueban solicitudes con crédito menos ideal. Presentar la solicitud con un codeudor o trabajar en reducir tu relación deuda-ingresos también puede mejorar tus posibilidades de aprobación.

Pros y contras de un préstamo personal:

VentajasDesventajas
Las aprobaciones suelen ser rápidas, a veces en cuestión de días.Las tasas de interés para préstamos no garantizados son generalmente más altas que las de los préstamos con garantía hipotecaria.
La garantía es opcional (en el caso de préstamos no garantizados).Puede implicar cargos y penalizaciones elevadas (por ejemplo, por pago anticipado o atrasos).
Tasas de interés fijas que ofrecen pagos mensuales predecibles.Los requisitos de elegibilidad pueden ser estrictos en cuanto a ingresos y puntaje crediticio para obtener buenas condiciones.
Añade un pago mensual extra a tus gastos fijos.

5. Línea de Crédito Personal

Similar a una HELOC, una línea de crédito personal te proporciona acceso a fondos hasta un límite aprobado, del cual puedes retirar dinero según lo necesites. La diferencia clave es que este tipo de línea de crédito no está respaldada por la garantía de tu vivienda. Son comúnmente ofrecidas por bancos y cooperativas de crédito.

Una vez aprobada, tienes un período de disposición durante el cual puedes retirar y reembolsar fondos repetidamente, pagando interés solo sobre el monto utilizado. Luego, suele haber un período de pago para liquidar el saldo final.

Los requisitos de elegibilidad varían, pero generalmente necesitarás un buen o excelente historial crediticio (puntaje de 690 o superior) y demostrar hábitos de gasto responsables. La tasa de interés suele ser variable, lo que puede afectar la previsibilidad de los pagos.

Pros y contras de una línea de crédito personal:

VentajasDesventajas
Gran flexibilidad para retirar fondos según sea necesario a lo largo del proyecto.Puede ser difícil calificar, especialmente para límites altos, sin un excelente historial crediticio.
No se requiere garantía de tu vivienda.Las tasas de interés suelen ser variables, lo que genera incertidumbre en los pagos futuros.
Posibilidad de aprobación y acceso a fondos relativamente rápido.Puede venir con varios cargos: por apertura, por retiros, por mantenimiento o por pagos atrasados.
No se acumulan intereses sobre los fondos no utilizados, solo sobre el saldo pendiente.El interés no es deducible de impuestos, a diferencia de los préstamos basados en capital hipotecario usados para mejoras.

6. Ahorro

Si bien no es una técnica de financiación que involucre a un tercero, utilizar tus ahorros personales es la forma menos riesgosa de financiar una ampliación. No incurres en deudas, no pagas intereses y no pones tu casa u otros activos como garantía. Si la ampliación que planeas es pequeña o tienes ahorros considerables, esta puede ser la opción más sensata.

Sin embargo, para proyectos de gran envergadura, puede que no sea realista tener suficiente dinero ahorrado para cubrir el costo total. Acumular una suma tan grande puede llevar mucho tiempo, retrasando el inicio de tu proyecto. A pesar de esto, siempre es recomendable evaluar cuánto puedes cubrir con tus ahorros antes de explorar otras opciones de financiación; incluso cubrir una parte del costo puede reducir la cantidad que necesitas pedir prestada y, por lo tanto, el costo total de la financiación.

Preguntas Frecuentes sobre la Financiación de Ampliaciones

Aquí respondemos algunas dudas comunes basadas en las opciones presentadas:

Q: ¿Siempre necesito tener capital en mi casa para financiar una ampliación?

A: No, no siempre. Opciones como los préstamos personales, líneas de crédito personales o el uso de ahorros no requieren que tengas valor líquido acumulado en tu vivienda. Sin embargo, las opciones más comunes y a menudo con mejores tasas (préstamo con garantía hipotecaria, HELOC, refinanciación con retiro de efectivo) sí se basan en el capital de tu casa.

Q: ¿Cuál opción me permite obtener el dinero más rápido?

A: Generalmente, los préstamos personales y las líneas de crédito personales tienden a tener procesos de aprobación más rápidos, a veces permitiendo el acceso a fondos en pocos días. Las opciones hipotecarias (préstamo con garantía, HELOC, refinanciación) suelen implicar un proceso más largo debido a la tasación de la vivienda y los trámites hipotecarios.

Q: ¿El interés que pago por la financiación es deducible de impuestos?

A: El interés puede ser deducible de impuestos si utilizas un préstamo con garantía hipotecaria, una HELOC o una refinanciación con retiro de efectivo y los fondos se destinan específicamente a construir o mejorar sustancialmente tu vivienda. El interés de préstamos o líneas de crédito personales generalmente no es deducible.

Q: ¿Mi casa está en riesgo si no puedo pagar?

A: Sí, tu casa está en riesgo si utilizas una opción de financiación que la usa como garantía. Esto incluye los préstamos con garantía hipotecaria, las HELOC y las refinanciaciones con retiro de efectivo. Si incumples los pagos, el prestamista podría iniciar un proceso de ejecución hipotecaria. Los préstamos personales no garantizados y las líneas de crédito personales no ponen tu casa directamente en riesgo, aunque el impago afectará gravemente tu crédito y puede llevar a acciones legales.

Q: ¿Puedo financiar solo una parte de mi proyecto?

A: Absolutamente. Puedes combinar opciones. Por ejemplo, usar una parte de tus ahorros y financiar el resto con un préstamo, o usar una HELOC para una parte y un préstamo personal para cubrir otra. Es fundamental calcular cuánto necesitas realmente y explorar la mejor combinación de fuentes de financiación para minimizar costos y riesgos.

Conclusión

Decidir cómo financiar la ampliación de tu casa es tan importante como la planificación de la construcción en sí. Cada opción presenta un conjunto único de pros y contras, requisitos de elegibilidad y estructuras de pago. Evalúa cuidadosamente tu situación financiera actual, la cantidad de capital que tienes en tu vivienda, tu puntaje crediticio, tu relación deuda-ingresos y cuánto riesgo estás dispuesto a asumir. Comparar las tasas de interés, los cargos asociados y los plazos de pago te ayudará a seleccionar el camino más adecuado para hacer realidad tu proyecto de ampliación de vivienda de manera responsable.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Financia tu ampliación de casa: Guía completa puedes visitar la categoría Vivienda.

Subir