¿Cuántos años tiene Victoria Ocampo?

Victoria Ocampo y su Profundo Vínculo con Mar del Plata

25/03/2020

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El 8 de mayo de 1953, un suceso sacudió la tranquila rutina marplatense de Victoria Ocampo: un comisario llegó a su puerta en Villa Victoria, preludio de una detención que la llevaría a prisión por razones políticas. Este episodio, si bien dramático, es apenas uno de los tantos hilos que tejieron la compleja y duradera relación entre la célebre escritora, intelectual y fundadora de la revista Sur, y la ciudad de Mar del Plata. No se trató solo de veraneos o visitas esporádicas; Mar del Plata fue escenario de momentos cruciales, fuente de inspiración, refugio, y marco para encuentros que marcaron la historia cultural argentina.

Victoria Ocampo tenía una costumbre arraigada: llegar a Mar del Plata a finales de noviembre y permanecer allí, generalmente, hasta después de su cumpleaños el 7 de abril. Que su detención ocurriera un mes después de esa fecha habitual de partida subraya la profundidad de su arraigo y el tiempo que dedicaba a vivir en esta ciudad costera. Su vínculo con 'La Feliz' comenzó mucho antes, en su adolescencia, cuando llegó por primera vez en el tren nocturno. Ella misma recordaba aquella Mar del Plata incipiente, con el Hotel Bristol, la rambla de madera y pocas casas, pero con una playa inmensa y el mar Atlántico imponiéndose. Fue, según sus palabras, su primer encuentro real con el océano desde la orilla, una experiencia reveladora que contrastaba con la visión del mar desde la cubierta de un barco en sus viajes a Europa.

¿Qué relación tiene Victoria Ocampo con la ciudad de Mar del Plata?
El 8 de mayo de 1953, Victoria Ocampo, ícono literario y figura antiperonista, fue detenida en Mar del Plata bajo acusaciones políticas. Este episodio marcó una de las tantas conexiones de la escritora con la ciudad costera, donde vivió momentos de inspiración, desavenencias y romances.

Las Casas de Victoria en Mar del Plata

La presencia de Victoria Ocampo en Mar del Plata está íntimamente ligada a sus residencias, que reflejan diferentes etapas de su vida y su audacia. La más conocida, Villa Victoria, ubicada entre las calles Matheu, Arenales, Saavedra y Lamadrid, no fue su primera casa en la ciudad, pero sí la que heredó y más habitó. Originalmente, perteneció a su tía abuela Francisca Ocampo de Ocampo, 'tía Pancha', quien la mandó construir en 1912. Lo singular de esta propiedad es que fue importada en madera desde Inglaterra por la firma Boulton & Paul, al estilo de los bungalows coloniales. Tras la muerte de sus padres, Victoria comenzó a pasar varios meses al año en esta villa, que inicialmente ocupaba dos manzanas.

Un episodio que marcó a Victoria fue la decisión municipal de abrir la calle Quintana, que atravesaba parte de su propiedad y la obligó a vender una manzana. Para ella, fue un gran dolor, ya que en ese sector perdido se encontraban las mejores plantas de su jardín. Este conflicto generó desavenencias con el intendente de la época, Luis Fabrizio, con quien, afortunadamente, se reconciliaría después. La anécdota de la reconciliación, sellada con un libro dedicado por Victoria al intendente que salvó un pino silvestre en la calle Quintana, muestra el apego de la escritora no solo a sus propiedades, sino también a la naturaleza que las rodeaba.

Pero antes de hacer de Villa Victoria su hogar marplatense principal, Victoria Ocampo construyó su propia casa. Entre 1926 y 1927, levantó una casa en la esquina de Alberti y Carlos Pellegrini. Esta residencia fue una declaración de principios arquitectónicos y personales. Inspirada en la villa racionalista que Robert Mallet-Stevens había diseñado para los Vizcondes de Noailles en el sur de Francia, Ocampo creó, con la ayuda de un constructor local, una estructura blanca, lisa y geométrica. En una ciudad dominada por el pintoresquismo y los estilos historicistas de la época, esta Casa Moderna debió generar un impacto brutal, casi una afrenta visual para algunos.

La ubicación de esta nueva casa también tenía su significado. Distante de la villa familiar y del barrio tradicional 'La loma del tiro a la paloma', le permitía un espacio de mayor independencia. Fue allí donde buscó veranear sin intromisiones familiares con su amante Julián Martínez Estrada, a quien había conocido años antes en su viaje de bodas (un detalle curioso: Julián era primo de su entonces marido, Luis 'Monaco' Estrada). Sin embargo, el plan no funcionó como esperaba; solo compartieron un verano en esa casa.

La audacia de esta construcción dio pie a una anécdota que Victoria solía contar, aunque su veracidad esté en duda, es reveladora de la percepción que generaba su casa. Relataba que, al llegar en tren a la Estación Nueva (Sarmiento y Alberti), le pidió a un taxista que la llevara a la casa más fea de la ciudad, y este la llevó a su propia casa. Verdad o no, la historia subraya lo transgresora que resultaba su elección arquitectónica en el contexto marplatense de la década de 1920.

¿Cuál es la historia de Villa Ocampo?
Villa Ocampo fue fundada por Manuel Ocampo Samanés al arribo de una expedición colonizadora en las costas del río Paraná Miní el 30 de noviembre de 1878. Acamparon en donde actualmente se encuentra Isleta (4 km al sur de Villa Ocampo) y comenzaron la construcción de un fuerte contra las hostilidades de los indígenas.

Anécdotas Arquitectónicas y Le Corbusier

La relación de Victoria Ocampo con la arquitectura moderna no se limitó a su casa en Mar del Plata. Fue una activa promotora de las nuevas ideas, y su conexión con figuras como Le Corbusier es bien conocida, especialmente en relación con la casa que encargó en Buenos Aires a Alejandro Bustillo. Sin embargo, existe una fascinante anécdota marplatense ligada al célebre arquitecto suizo.

El periodista Nino Ramella relata que, entrevistando al crítico Jorge Romero Brest, este le comentó que Le Corbusier había dicho que Mar del Plata era la ciudad más fea que había visto jamás. Aunque la historia oficial no documenta una visita de Le Corbusier a Mar del Plata, el historiador y arquitecto marplatense Roberto Cova, conocido por su vasto archivo y conocimiento, ofreció una posible explicación. Cova le confió a Ramella haber leído una carta de Le Corbusier a Victoria Ocampo refiriéndose a su casa modernista en Mar del Plata. La sensación de Cova era que Le Corbusier 'había estado ahí'. Y con picardía, sugirió que la visita pudo haber sido discreta, quizás relacionada con la naturaleza 'transgresora' de Victoria. Aunque no haya prueba definitiva, la anécdota vincula a la Casa Moderna de Mar del Plata con una de las figuras más importantes de la arquitectura mundial, mediada por la figura central de Victoria Ocampo.

El Mar y las Playas: Un Amor Revelado

Más allá de la arquitectura, la relación de Victoria Ocampo con Mar del Plata estuvo marcada por su profundo amor por el mar y la playa. Acostumbrada a las playas del Mediterráneo, fue en las costas marplatenses donde experimentó una revelación. 'Me enamoré a primera vista y para siempre', escribió sobre su encuentro con el Atlántico en 'La Feliz'. Recordaba con vívido detalle la fuerza de las olas, esas 'montañas de agua' que se le venían encima, generándole terror y, al mismo tiempo, un entusiasmo irrefrenable que la hacía volver al día siguiente.

Como muchos veraneantes, sus preferencias de playa cambiaron con el tiempo. De la tradicional Bristol, pasó a Playa Grande y, más tarde, a Punta Mogotes, frecuentando el balneario Tiraboschi. Una constante en su vida marplatense era caminar. Caminaba sin parar por la orilla, a menudo acompañada por algún perro, como ilustra una foto que la muestra en una de esas caminatas playeras, reflejo de una rutina que la conectaba íntimamente con el paisaje costero.

Anfitriona de un Mundo Literario y Artístico

La influencia de Victoria Ocampo trascendió su propia obra; fue una mecenas y una anfitriona excepcional. Villa Victoria en Mar del Plata, al igual que su casa en San Isidro, se convirtió en un centro de reunión para las mentes más brillantes de su tiempo. Muchos de sus amigos y colegas conocieron Mar del Plata gracias a sus invitaciones y hospitalidad. La lista de huéspedes ilustres es larga y notable.

Rabindranath Tagore, el poeta y filósofo indio, pasó una semana en Mar del Plata en 1924, alojado en la Estancia Chapadmalal, una visita que Victoria facilitó. Otros nombres que pasaron por Villa Victoria incluyen a Roger Callois, Waldo Frank, María Rosa Oliver, Eduardo Mallea, Enrique Pezzoni, Saint-John Perse, y muchísimos otros. Incluso figuras clave de la revista Sur, como Jorge Luis Borges, su hermana Silvina Borges y Adolfo Bioy Casares (cuñado de Silvina), eran visitantes frecuentes. Estos tres solían hospedarse en Villa Urquiza, una propiedad adyacente a Villa Victoria, lo que facilitaba encuentros y tertulias.

¿Dónde vive Victoria Ocampo?
Mediante el decreto 380, el Gobierno Nacional declaró Monumento Histórico Nacional a la Casa de Victoria Ocampo. Situada en la calle Rufino de Elizalde Nº 2831, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, desde hoy la casa cuentan con una protección jurídica para su preservación y exhibición.

Quizás una de las estancias más emotivas y recordadas fue la de Gabriela Mistral. A principios de abril de 1937, la poeta chilena llegó a Mar del Plata para pasar juntas sus cumpleaños, ya que ambas habían nacido un 7 de abril. Esta convivencia especial quedó inmortalizada en uno de los poemas más bellos dedicados a Victoria, el 'Recado a Victoria Ocampo', que Gabriela Mistral le dejó en su cuarto ese 7 de abril. El poema, lleno de imágenes de la costa, el viento, la casa y la personalidad de Victoria, es un testimonio poético del ambiente de hospitalidad y conexión que se vivía en Villa Victoria.

Victoria, la costa a que me trajiste,
tiene dulces los pastos y salobre el viento,
el mar Atlántico como crin de potros
y los ganados como el mar Atlántico.

Y tu casa, Victoria, tiene alhucemas,
y verídicos tiene hierro y maderas,
conversación, lealtad y muros.
...
Gracias por el sueño que me dio tu casa, que fue de vellón de lana merino;
por cada copo de tu árbol de ceibo,
por la mañana en que oí las torcazas;
por tu ocurrencia de “fuente de pájaros”,
por tanto verde en mis ojos heridos,
y bocanada de sal en mi aliento:
por tu paciencia para poetas
de los cuarenta puntos cardinales…
...
Te quiero porque eres vasca
y eres terca y apuntas lejos,
a lo que viene y aún no llega;
y porque te pareces a bultos naturales: a maíz que rebosa la América
...
Te digo adiós y aquí te dejo,
como te hallé, sentada en dunas.
Te encargo tierras de la América,
¡a ti tan ceiba y tan flamenco,
y tan andina y tan fluvial
y tan cascada cegadora
y tan relámpago de la Pampa!

El poema de Gabriela Mistral no solo describe la casa y el entorno marplatense, sino que capta la esencia de Victoria: su terquedad, su visión de futuro, su arraigo americano. Es un regalo literario que sella para siempre el recuerdo de esos días compartidos en la costa.

Más Allá de Mar del Plata, pero con su Sello

Aunque la vida de Victoria Ocampo fue inmensamente rica y abarcó múltiples facetas –su temprano feminismo, su prédica antifascista (incluyendo un controvertido encuentro con Mussolini), su presencia en los juicios de Nuremberg como única mujer latinoamericana invitada, su postura a favor del aborto y el voto femenino, su generoso sostenimiento económico de la editorial Sur durante décadas, la creación del Fondo Nacional de las Artes, anécdotas pintorescas como ser echada del Casino por usar pantalones o su gusto por The Beatles que irritaba a Borges–, muchos de estos aspectos de su personalidad y obra se vieron influenciados o se desarrollaron mientras pasaba largas temporadas en Mar del Plata. 'La Feliz' no fue solo un lugar de descanso, sino un espacio vital donde pensó, escribió, recibió a sus amigos y vivió intensamente.

Su audacia arquitectónica en la Casa Moderna de Mar del Plata fue, de hecho, anterior a la construcción de su célebre casa racionalista en Buenos Aires (Rufino de Elizalde), que hoy es Monumento Histórico Nacional y sede de la Casa de la Cultura del Fondo Nacional de las Artes. La experiencia marplatense fue un paso crucial en su búsqueda de un lenguaje arquitectónico moderno que rompiera con las tradiciones. Incluso su detención en 1953, un hecho de gran repercusión política y personal, tuvo lugar en su amada Villa Victoria, anclando ese momento histórico a la ciudad.

Preguntas Frecuentes sobre Victoria Ocampo en Mar del Plata

¿Qué casas tuvo Victoria Ocampo en Mar del Plata?
Victoria Ocampo tuvo dos residencias principales en Mar del Plata. La primera fue una casa modernista que construyó entre 1926 y 1927 en la esquina de Alberti y Carlos Pellegrini. La segunda, y más conocida, es Villa Victoria, originalmente de su tía abuela y que ella heredó, ubicada en la zona que hoy conocemos como Divino Rostro.

¿Cuándo se construyó la Villa Victoria?
Fue construida en 1912, para Francisca Ocampo de Ocampo, tía abuela y madrina de su futura propietaria. Trasladada en barco y armada totalmente sobre una estructura de hierro, la casa principal tiene un estilo de diseño inglés.

¿Por qué es importante Villa Victoria?
Villa Victoria es importante por varias razones: fue la residencia donde Victoria Ocampo pasó largas temporadas cada año durante gran parte de su vida, heredada de su tía abuela. Es una construcción singular de madera importada. Y, fundamentalmente, fue el epicentro de encuentros culturales de trascendencia, donde recibió a numerosas personalidades del mundo de la literatura y el arte.

¿Quiénes visitaron a Victoria Ocampo en Mar del Plata?
La lista de visitantes ilustres en las casas marplatenses de Victoria Ocampo es muy extensa. Incluye figuras como Jorge Luis Borges, Silvina Borges, Adolfo Bioy Casares, Rabindranath Tagore, Roger Callois, Waldo Frank, María Rosa Oliver, Eduardo Mallea, Enrique Pezzoni, Saint-John Perse y, de manera muy especial, Gabriela Mistral.

¿Por qué fue detenida Victoria Ocampo en Mar del Plata en 1953?
Victoria Ocampo fue detenida en Villa Victoria en Mar del Plata el 8 de mayo de 1953. Si bien el texto proporcionado no detalla la acusación específica que llevó a su detención, menciona que tuvo un trasfondo político. Victoria era una figura abiertamente antiperonista y fue señalada como instigadora de un atentado con bombas ocurrido en Plaza de Mayo durante un acto de la CGT.

¿Cuál era su relación con la playa y el mar en Mar del Plata?
Victoria Ocampo sentía un profundo amor por el mar y las playas de Mar del Plata. Fue allí donde, de adolescente, tuvo su primer encuentro revelador con el Atlántico desde la orilla. Disfrutaba enormemente de bañarse en las olas y tenía la costumbre de realizar largas caminatas por la orilla, a menudo con sus perros. Frecuentó diferentes playas a lo largo del tiempo, desde la Bristol hasta Playa Grande y Punta Mogotes.

Un Legado que Perdura

La relación de Victoria Ocampo con Mar del Plata fue multifacética y profunda. Desde el impacto adolescente del primer encuentro con el Atlántico hasta la audacia de su Casa Moderna, pasando por el refugio y centro cultural que fue Villa Victoria y los memorables encuentros con figuras como Gabriela Mistral, 'La Feliz' no fue un mero destino de vacaciones, sino una parte integral de su vida, su obra y su legado. Las huellas de su presencia, visibles en sus antiguas residencias y palpables en las anécdotas que la conectan con la ciudad, la convierten en una figura ineludible al hablar de la historia cultural y arquitectónica de Mar del Plata.

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