04/10/2021
La pregunta “¿Cómo se llama la casa de los canarios?” puede evocar distintas imágenes, dependiendo de si nos referimos a los antiguos pobladores del archipiélago o a las pequeñas aves cantoras que le dieron fama mundial. Las Islas Canarias, ricas en historia y biodiversidad, albergan respuestas fascinantes para ambas interpretaciones. Por un lado, encontramos vestigios de las singulares construcciones de los aborígenes canarios; por otro, observamos el hábitat natural y los cuidados que requieren los canarios, tanto silvestres como domésticos, en sus propios 'hogares'.

Exploraremos, basándonos en la información disponible, cómo eran las viviendas de los antiguos canarios y dónde encuentran refugio y crían sus descendientes alados, los pájaros canarios.
La Casa Guanche: Vivienda de los Antiguos Canarios
Los antiguos habitantes de las Islas Canarias, conocidos genéricamente como guanches (término más específico de Tenerife, pero a menudo usado para referirse a los aborígenes del archipiélago), desarrollaron formas de vida adaptadas a su entorno. Sus viviendas variaban según la isla y la disponibilidad de recursos. Entre los tipos de construcciones documentadas, se describe una vivienda particular que ofrece detalles interesantes sobre su arquitectura y materiales.
Esta vivienda, visitada y descrita con detalle, es referida como la “casa guanche” o “vivienda de antiguos canarios”. Se trata de una estructura que se caracteriza por su forma circular. Las paredes de esta casa estaban construidas con una combinación de piedras y barro, utilizando estos elementos naturales disponibles en el entorno. El tejado también seguía esta línea constructiva, siendo de barro por fuera.
La entrada a la casa presentaba una peculiaridad: la puerta de entrada se situaba un poco más adentro que la fachada principal, creando un pequeño retranqueo. A cada lado de esta entrada, se encontraban dos asientos construidos, probablemente integrados en la estructura de la pared o adosados a ella, ofreciendo un lugar para el descanso o la socialización junto al acceso.
Las dimensiones de esta casa circular, tal como fueron medidas, proporcionan una idea precisa de su tamaño y distribución interna. Desde la puerta hasta la pared opuesta, la distancia era de quince pies y seis pulgadas (aproximadamente 4.72 metros). Interesantemente, la distancia entre las esquinas opuestas de los huecos interiores (que se describen más adelante) medía exactamente lo mismo, quince pies y seis pulgadas, lo que sugiere una cierta simetría o planificación en la distribución del espacio interior.
El grosor de las paredes también variaba; la pared de la izquierda, en su base, tenía tres pies de grosor (casi un metro), lo que indica una construcción robusta. La altura de las paredes hasta las vigas era de siete pies y seis pulgadas (aproximando 2.28 metros).
La entrada en sí tenía unas dimensiones específicas: cinco pies y tres pulgadas de ancho (aproximadamente 1.60 metros) por seis pies y dos pulgadas de alto (aproximadamente 1.88 metros), un tamaño funcional para permitir el acceso.
El interior de la casa era predominantemente circular, pero interrumpido por la presencia de dos huecos o nichos. Las esquinas de estos huecos estaban definidas por piedras verticales. El hueco de la derecha tenía una piedra plana como parte de su estructura, con una altura de tres pies y diez pulgadas y media (aproximadamente 1.18 metros) y un grosor de nueve pulgadas y media (aproximadamente 24 cm), con un ancho de tres pies y seis pulgadas (aproximadamente 1.07 metros). El otro hueco presentaba una pieza de basalto, una roca volcánica común en las islas, angulosa y colocada verticalmente, con una altura de cuatro pies y dos pulgadas (aproximadamente 1.27 metros). Estos huecos podrían haber servido para almacenamiento, como lechos o para otros fines domésticos.
La altura interior del techo, hasta su punto más elevado, alcanzaba los once pies (aproximadamente 3.35 metros), lo que proporcionaba un espacio habitable considerable en altura.
El piso de la vivienda era simplemente de tierra. El techo se elevaba de forma inclinada desde la pared circular hacia el centro. La estructura del tejado incluía “aguilones” (término aquí usado figuradamente para describir la cumbrera o los elementos que soportan el techo en la parte superior), que consistían en dos grandes troncos de pino. Los techos de los huecos interiores también estaban construidos con troncos de pino, extendiéndose de pared a pared.
La puerta de entrada también estaba hecha de la misma madera de pino, con los espacios o huecos en la puerta rellenos de piedras, lo que le daba un aspecto sólido y rústico.
La construcción de las paredes exteriores mostraba una técnica de apilamiento de piedras con variaciones de tamaño. La parte inferior de las paredes se construía con piedras muy grandes, la sección central con piedras más pequeñas, y la parte superior nuevamente con piedras grandes. El tejado estaba construido en su totalidad con pequeños trozos de árboles, cortados de manera clara, mientras que el resto de la madera utilizada (como los troncos grandes) parecía haber sido empleada sin ser partida.
Se observaron dos capas de madera en el tejado, cubiertas por tierra. Aunque la capa de tierra presente en el momento de la visita era reciente, se aseguró que era idéntica a la que existía cuando la casa estaba habitada por los antiguos canarios. Las piedras exteriores de las paredes eran bastante lisas y estaban colocadas horizontalmente. Sin embargo, al no haber rellenado los huecos entre las piedras con barro, el exterior presentaba un aspecto tosco.
En el interior, las vigas del techo estaban ennegrecidas, probablemente por el humo de los fuegos interiores. Parte de la pared interior había sido enlucida por moradores posteriores, lo que sugiere que la casa fue habitada esporádicamente después de la época aborigen. Sobre las piedras que formaban los asientos junto a la puerta, se extendían aleros hechos con troncos de pino, proporcionando protección o sombra.
El Hogar del Canario: Hábitat y Nido del Ave
Por otro lado, cuando hablamos de la “casa” de los canarios refiriéndonos a las aves, nos adentramos en el mundo de su hábitat natural y la construcción de sus nidos. El canario silvestre (Serinus canaria) es un ave pequeña, endémica de Madeira, Azores y, por supuesto, Canarias, donde es considerado un símbolo animal del archipiélago.
Estos pájaros se adaptan a casi cualquier hábitat dentro de las islas, desde bosques de pino y laurel hasta dunas de arena. Se les puede encontrar desde el nivel del mar hasta altitudes considerables (por encima de 1500 msnm en Canarias), aunque prefieren las zonas medias con árboles pequeños. Es común observarlos en campos de cultivo, especialmente donde hay árboles frutales, y en parques.
La “casa” reproductiva del canario, su nido, es una estructura característica y elaborada. La hembra es la principal constructora de este nido, que tiene forma de copa. Comúnmente, sitúan sus nidos en el extremo de las ramas de los árboles en parajes arbolados, generalmente a una altura de 3 a 4 metros del suelo.
La reproducción del canario silvestre ocurre entre enero y julio, con dos o tres puestas al año. La primera puesta suele ser en marzo. Ponen típicamente 4 huevos, aunque puede variar entre 3 y 5. Los huevos son de color blanco azulado con manchitas marrones rojizas. La incubación dura entre 13 y 14 días. Los polluelos abandonan el nido a las 2 o 3 semanas, siendo alimentados por sus padres durante este tiempo.
El Canario Doméstico: Su Hogar en Cautividad
El canario doméstico (Serinus canaria domestica), descendiente del silvestre, es una de las aves de compañía más populares. Su “casa” en este caso es una jaula, cuyo diseño y cuidados son fundamentales para su bienestar.
La jaula debe ser espaciosa, con un mínimo recomendado de 35 cm de longitud, para permitir que el ave pueda ejercitarse y moverse con comodidad. La distancia entre los barrotes debe ser lo suficientemente estrecha para evitar que el pájaro se quede atrapado. Es esencial equipar la jaula con perchas de diferentes texturas y tamaños para mantener las patas sanas, así como juguetes (columpios, espejos, campanas) y elementos naturales (ramas, hojas) para estimular su curiosidad y actividad mental, proporcionando enriquecimiento ambiental.
La ubicación de la jaula también es importante. Se recomienda un lugar tranquilo, sin corrientes de aire ni exposición directa al sol, y alejado de ruidos excesivos o actividad constante que pueda estresar al ave.

La higiene es vital en la “casa” del canario doméstico. La jaula debe limpiarse regularmente para prevenir la acumulación de excrementos y restos de comida, usando artículos de higiene específicos para pájaros.
La alimentación en cautividad se basa principalmente en granos y semillas, pero debe complementarse con vegetales y fruta fresca (entre tres y cinco veces por semana, alternándolas) para aportar vitaminas. También se recomienda un aporte de calcio, a menudo mediante un hueso de jibia, especialmente durante la muda o el crecimiento. Los snacks para pájaros pueden ofrecerse ocasionalmente como complemento.
La interacción humana es beneficiosa para el bienestar emocional del canario doméstico. Aunque pueden ser algo tímidos, muchos se vuelven confiados y disfrutan de la compañía. Son aves diurnas, más activas y propensas a cantar durante el día. Pueden convivir con otros canarios, pero la introducción de otras especies debe ser gradual.
Cría de Canarios en Casa
Para aquellos que desean criar canarios en cautividad, la “casa” adquiere una nueva dimensión. Se necesita una jaula específica para la cría, más amplia y con un separador central. Este separador permite que el macho y la hembra se vean y escuchen, facilitando el emparejamiento sin riesgo de agresiones.
Dentro de esta jaula de cría, el nido es fundamental. Se prefieren los nidos abiertos con base metálica o de plástico por su facilidad de limpieza y reutilización. Se deben proporcionar materiales de nidificación como fibras naturales (cáñamo, yute, algodón especial) para que la hembra construya el nido a su gusto.
La época de cría ideal coincide con la primavera, cuando aumentan las horas de luz (fotoperiodo), que estimulan el celo (se necesitan 14-16 horas de luz diarias, que pueden complementarse con luz artificial). En España, suele ser de marzo a julio.
Una vez emparejados, la hembra pone entre 3 y 6 huevos, uno por día. Para que nazcan todos a la vez, se recomienda sustituir cada huevo real por uno de plástico hasta que haya puesto el último, momento en el que se devuelven los huevos originales al nido. La incubación dura 13-14 días. Durante este periodo, la hembra incuba y apenas abandona el nido, por lo que es vital que tenga comida y agua fresca a su alcance.
Los polluelos nacen ciegos y sin plumas, totalmente dependientes de los padres para la alimentación. La dieta durante la cría debe ser muy rica, incluyendo pasta de cría específica, semillas, agua limpia y frutas y verduras suaves. A las dos o tres semanas, los polluelos abandonan el nido, y entre los 21 y 28 días, cuando ya comen solos y tienen plumaje completo, deben ser trasladados a una jaula auxiliar para fomentar su independencia.
Una pareja bien alimentada puede realizar hasta tres nidadas por temporada. La higiene de la jaula y el nido es crucial en este proceso para evitar problemas de salud.
Comparativa: Tipos de "Casas" de los Canarios
| Característica | Casa Guanche (Aborigen) | Hábitat del Canario Silvestre | Jaula del Canario Doméstico |
|---|---|---|---|
| Ocupantes principales | Antiguos pobladores (humanos) | Pájaro canario silvestre | Pájaro canario doméstico |
| Función principal | Vivienda, refugio | Espacio vital, fuente de alimento y reproducción | Refugio, espacio de vida, cría en algunos casos |
| Materiales | Piedra, barro, madera (pino) | Elementos naturales (ramas, hojas, fibras, etc. para nido) | Metal, plástico, madera (perchas, juguetes) |
| Forma (principal) | Circular | Varia según el entorno (árboles, dunas, rocas) | Rectangular (típicamente) |
| Tamaño | Grande (para humanos) | Extenso (archipiélago, hábitats específicos) | Limitado (mínimo 35 cm longitud) |
| Estructura reproductiva | No aplica | Nido en forma de copa en ramas | Nido en jaula de cría |
| Ubicación | Islas Canarias (Fuerteventura, etc.) | Islas Canarias, Madeira, Azores (diversos hábitats) | Hogares humanos |
| Durabilidad | Larga (construcción permanente) | Temporal (nido), permanente (hábitat) | Larga (si se mantiene) |
Preguntas Frecuentes sobre las Casas de los Canarios
¿Cómo se llamaba la vivienda de los antiguos canarios?
Se le conocía como “casa guanche” o “vivienda de antiguos canarios”, y la descrita en detalle tenía una forma circular.
¿De qué materiales estaban hechas las casas aborígenes en Canarias?
Estaban construidas principalmente con piedra y barro, utilizando también madera (como troncos de pino) para la estructura del tejado.
¿Dónde viven los canarios silvestres?
Habitan en diversos medios naturales de las Islas Canarias, Madeira y Azores, incluyendo bosques de pino y laurel, dunas de arena, campos de cultivo y parques, desde el nivel del mar hasta altitudes elevadas.
¿Cómo es el nido del canario silvestre?
Es un nido elaborado con forma de copa, construido principalmente por la hembra con fibras naturales, y suele situarse en el extremo de las ramas de árboles a 3-4 metros de altura.
¿Cuánto tiempo dura la incubación de los huevos de canario?
La incubación dura entre 13 y 14 días desde que la hembra comienza a incubar todos los huevos.
¿Cuándo abandonan el nido los polluelos de canario?
Los polluelos abandonan el nido aproximadamente a las 2 o 3 semanas de edad.
¿Cuánto tiempo pueden vivir los canarios domésticos?
En condiciones ideales de cuidado, pueden vivir entre 8 y 12 años, e incluso más en algunos casos.
¿Qué tipo de jaula es adecuada para un canario doméstico?
Se recomienda una jaula espaciosa (mínimo 35 cm de longitud), con barrotes estrechos, equipada con perchas variadas, juguetes y elementos para enriquecimiento ambiental, ubicada en un lugar tranquilo y seguro.
¿Puedo criar varios canarios juntos en la misma jaula?
Fuera de la época reproductiva, es mejor tenerlos separados. Durante la cría, se utiliza una jaula de cría con separador central para una sola pareja.
¿Cuándo se separan los polluelos de canario de sus padres en cautividad?
Generalmente, se separan entre los 21 y 28 días de edad, cuando ya son capaces de comer solos y tienen el plumaje completo.
La "casa de los canarios", por tanto, abarca desde las rudimentarias pero funcionales estructuras de piedra y barro de los antiguos pobladores de las islas, hasta los nidos tejidos en las ramas por las aves silvestres y las jaulas cuidadosamente preparadas para sus descendientes domésticos. Cada una de estas "casas" refleja una forma de vida y adaptación a un entorno particular, contando una parte de la rica historia natural y humana del archipiélago canario.
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