¿Cuántos años tiene la casa de la moneda?

Casa de Moneda Potosí: Historia y Legado

22/12/2022

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Ubicada en el corazón de la histórica ciudad de Potosí, en el altiplano boliviano, la Casa Nacional de Moneda (CNM) se alza como un monumento imponente, testigo silencioso de una historia tan rica como compleja. Este majestuoso edificio colonial es la materialización de la legendaria riqueza extraída del cercano Cerro Rico, transformada en monedas que cruzaron océanos y circularon por vastos imperios. Su existencia misma está intrínsecamente ligada a la explotación mineral y a los extremos de opulencia y sufrimiento que marcaron la época colonial en América Latina. Visitarla es un viaje en el tiempo que asombra y nos confronta con la profundidad de la historia de la región.

¿Quién fue el constructor y arquitecto de la casa de la moneda?
Palacio de La MonedaSuperficie18 720 metros cuadradosAscensores2Diseño y construcciónArquitectoJoaquín Toesca

Al preguntar cuándo fue construida la Casa de Moneda de Potosí, la respuesta no es singular, pues la historia de la ceca potosina abarca dos edificaciones distintas, erigidas en momentos cruciales y con propósitos evolutivos, siempre impulsadas por la inmensa riqueza del Cerro Rico.

La Primera Casa de Moneda: Orígenes y Desafíos

La sorprendente extracción de plata del Cerro Rico, que según la leyenda se manifestó por primera vez al inca Huayna Cápac y luego al indígena Diego Huallpa, generó una actividad económica vertiginosa. Esta riqueza sin precedentes creó una necesidad urgente: organizar un centro de amonedación masiva. Esto no solo facilitaría las transacciones administrativas, laborales y económicas en la región, sino que era fundamental para el vasto imperio español y su comercio global.

Así, se concretó la construcción de la Real Casa de Moneda de Potosí. La primera de ellas comenzó a edificarse en 1572, bajo la responsabilidad del alarife potosino Jerónimo de Leto. Los cimientos se pusieron en inmediaciones de la plaza del Regocijo, hoy conocida como Plaza 10 de Noviembre. Tras tres años de trabajo, la obra fue concluida en 1575. Su costo, registrado en datos históricos, ascendió a 8.321 pesos, un tomín y 13 gramos de plata, cifras que dan cuenta de la magnitud del proyecto para la época.

Aunque fue la primera casa de moneda construida en la Villa Imperial de Potosí, no fue la pionera en América Latina. La precedieron las cecas de México, establecida en 1535; la de Santo Domingo (actual República Dominicana), en 1542; y la de Lima (Perú), en 1565. Sin embargo, la de Potosí se destacaría rápidamente por el volumen de metal procesado.

La acuñación de monedas se inició de inmediato, utilizando una tecnología considerada rudimentaria incluso entonces, basada en el golpe de martillo. Este método manual dio origen a las monedas conocidas como “macuquinas”. Estas piezas carecían de una forma definida y uniforme, lo que, si bien permitía una producción rápida, presentaba serios inconvenientes. La irregularidad de las macuquinas las hacía fácilmente falsificables y vulnerables al “recorte” o “raspado”, una técnica fraudulenta que consistía en sustraer pequeñas porciones de plata de los bordes irregulares sin que fuera demasiado evidente.

Esta tecnología rudimentaria se mantuvo en uso por un extenso período de 201 años, desde 1572 hasta 1773. Las debilidades inherentes a este sistema se fueron agudizando con el tiempo. La falsificación y el robo de metal se convirtieron en problemas crecientes y preocupantes para las autoridades españolas, quienes dependían de la plata potosina para financiar el imperio. Esta situación, sumada a la necesidad de modernizar y aumentar la producción, llevó a tomar una decisión trascendental: la construcción de un nuevo edificio, mucho más grande y equipado con tecnología más avanzada.

La Segunda Casa de Moneda: Majestuosidad y Tecnología

Después de casi dos siglos de funcionamiento de la primera ceca, la Corona Española, en el marco de las llamadas Reformas Borbónicas —un conjunto de medidas destinadas a reestructurar y optimizar la economía del imperio—, determinó la necesidad de adquirir nueva maquinaria y construir un edificio que estuviera a la altura de la riqueza que se seguía extrayendo del Cerro Rico. El objetivo era dejar atrás las deformes macuquinas y acuñar monedas “perfectas”, como los reales columnarios o de busto, que gozaran de mayor confianza y valor en el comercio internacional.

La actual Casa de Moneda de Potosí es, en realidad, este segundo inmueble. Su construcción se inició en 1759 y culminó en 1773, tras 14 años de arduo trabajo. Fue concebida para albergar no solo la nueva y sofisticada maquinaria de acuñación para la época, sino también las dependencias necesarias para funcionarios y personal de servicio.

Esta edificación es considerada, en términos arquitectónicos, la más importante que los españoles construyeron en toda América y el Caribe. Ocupa una superficie de 7.570 metros cuadrados y cuenta con aproximadamente 15.000 metros cuadrados construidos. Su majestuosidad se manifiesta en sus cinco amplios patios y más de un centenar de ambientes. La arquitectura barroca que la caracteriza despliega una vistosidad impresionante desde cualquier ángulo. La imponente portada, sus techumbres, los balcones del primer patio y sus vigorosas paredes construidas con piedra labrada y bolona, combinadas con partes de fino ladrillo, le confieren la apariencia de una infranqueable y monumental fortaleza.

El diseño y la dirección de la obra estuvieron inicialmente a cargo del arquitecto español don Salvador de Villa, quien previamente había trabajado en la construcción de las casas de moneda de México y Lima. Tras su fallecimiento en 1764, el arquitecto don Luis Cabello asumió la responsabilidad y llevó a término la construcción.

Un detalle interesante de su construcción es que no contó con la aprobación inicial de los vecinos de la Villa Imperial. Para evitar oposiciones, los españoles levantaron de manera sorpresiva los cuatro murallones que rodean lo que hoy es la Plaza del Gato. Este lugar era anteriormente un mercado o “q’atu” en quechua, cuyo nombre fue adaptado por los españoles a “Gato” ante la dificultad de pronunciarlo.

El auge de la plata extraída del Sumaj Orck’o (Cerro Hermoso en quechua) fue, sin duda, el factor determinante para que las autoridades españolas decidieran la construcción de esta magnífica casona que hoy alberga el repositorio nacional de Bolivia. A partir del 31 de julio de 1773, con la inauguración de este nuevo edificio, comenzó la acuñación de las llamadas “monedas perfectas”. El primer período se caracterizó por la producción de monedas “Columnarias” o de “Mundos y Mares”, seguidas posteriormente por las monedas de “busto”, un proceso que se prolongó hasta 1825, el año de la independencia.

Durante la época republicana, la acuñación continuó en este mismo edificio desde 1827 hasta 1951. La tecnología también evolucionó; desde 1869 hasta 1909, se trabajó con modernas máquinas a vapor, adquiridas durante la presidencia de Mariano Melgarejo. Posteriormente, en 1909, se instalaron nuevas máquinas eléctricas, que operaron hasta 1951, año en que concluyó definitivamente el proceso de acuñación de monedas en la ciudad de Potosí, cerrando un ciclo de más de 400 años.

Es importante destacar que la Segunda Casa Real de Moneda no solo acuñó plata. A partir de 1778, también se acuñaron monedas de oro, llegando incluso a las de 24 quilates, cumpliendo con las ordenanzas españolas de la época. La ceca potosina produjo una variedad de monedas, algunas de las cuales se han convertido en piezas raras y valiosas para coleccionistas. El famoso Real de a Ocho, por ejemplo, fue una de las monedas más icónicas de la época colonial, ampliamente utilizada en el comercio internacional.

Más Allá de la Moneda: De Ceca a Centro Cultural

Con el cese de la acuñación en 1951, el destino de la monumental edificación tomó un nuevo rumbo. Ya desde 1930, con el trabajo previo de Don Cecilio Guzmán de Rojas y el apoyo presidencial, se había iniciado un esfuerzo por preservar el patrimonio. En 1940, la Sociedad Geográfica y de Historia Potosí organizó formalmente el Museo de Arte Retrospectivo, nutriéndose de donaciones de pintores y organizando el Archivo Colonial de Potosí con la documentación existente.

Este noble proyecto contó con el apoyo entusiasta de ilustres ciudadanos potosinos y autoridades nacionales y regionales, convirtiéndose en uno de los proyectos culturales más ambiciosos del país. A partir del 31 de julio de 1969, el Banco Central de Bolivia (BCB) asumió el rol de custodio, trabajando en la mejora, enriquecimiento y divulgación de su arquitectura y sus valiosas obras de arte. Desde 1996, es la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia (FC-BCB) la que tiene a su cargo la gestión de este importante repositorio cultural.

En la actualidad, la Casa Nacional de Moneda funciona como un complejo cultural de gran envergadura, albergando las Unidades de Archivo Histórico, Museo y Administración. Cuenta con numerosos profesionales dedicados a su conservación y difusión. El museo posee 23 colecciones, sumando un total de 12.261 bienes. El Archivo Histórico es un tesoro documental que abarca desde 1550 hasta nuestros días, con aproximadamente 157.556 bienes documentales organizados en 27 fondos, incluyendo la colección General Hilarión Daza. La Biblioteca enriquece este acervo con 23 secciones, complementada por una hemeroteca, una mapoteca y una planoteca.

Tesoros y Misterios: Arte e Iconografía

Dentro de sus muros, los visitantes pueden deleitarse con una impresionante colección de arte colonial, que incluye pinturas, esculturas y objetos decorativos. Entre ellos, destaca la pintura de La Virgen del Cerro, considerada quizás la obra pictórica más conocida del país y un imán para turistas de todo el mundo.

Esta pintura llama profundamente la atención por la audaz combinación de elementos de la cultura inca con símbolos propios del cristianismo español y europeo, impuestos durante los virreinatos. Historiadores y críticos de arte la reconocen como la máxima expresión del barroco mestizo, la cima del sincretismo espiritual y cultural que define la identidad boliviana.

Al ingresar a la imponente estructura, en el segundo patio, se encuentra un personaje que da la bienvenida: el Mascarón. Su significado ha sido objeto de diversas interpretaciones a lo largo del tiempo, sin que exista una versión definitiva. Entre las posibles lecturas que maneja el propio repositorio se encuentran: la representación del dios Baco, una deidad indígena, el rostro de Diego Huallpa (el descubridor legendario de la plata), o una burla a la codicia de los conquistadores.

Algunos análisis sugieren que el autor, Eujenio Mulon (tallador francés que trabajó en la ceca grabando troqueles, punzones y matrices para sellar monedas y medallas), pudo haber representado el rostro de la raza indígena, con sus pómulos abultados, frente estrecha, ojos rasgados, nariz recta y cabello oscuro. La corona de uvas que ostenta, símbolo de riqueza espiritual en varias culturas, podría reforzar la idea de una representación indígena. Su sonrisa irónica podría interpretarse como una burla hacia los conquistadores. Lo cierto es que esta enigmática figura fue tallada en 1856 y añade una capa de misterio y simbolismo al lugar.

Un Símbolo Vivo: Eventos Recientes y Legado

La Casa Nacional de Moneda sigue siendo un centro de actividad cultural e histórica. El 31 de julio de 2023, la CNM celebró 250 años desde la inauguración de su segundo edificio, conmemoración que fue realzada con una serie de actividades. Se organizó el Primer Encuentro de Cecas Iberoamericanas, reuniendo a expertos de Perú, Argentina, Francia y España, destacando la importancia académica del repositorio.

En un gesto de gran simbolismo, se llevó a cabo un encuentro intercultural con la participación del pueblo afroboliviano y los pueblos indígena-originarios potosinos, quienes realizaron una toma simbólica del edificio, reivindicando su derecho a un lugar que fue construido con la explotación de sus antepasados. Este evento permitió el intercambio de conocimientos y experiencias entre intelectuales y autoridades indígenas.

En el ámbito de la infraestructura, el año 2023 también fue testigo de importantes trabajos de mantenimiento y restauración. Se intervino la fachada de la calle Quijarro y se restauró el Mascarón, tareas ejecutadas por profesionales potosinos especialistas en restauración, siguiendo normas nacionales e internacionales de conservación preventiva.

La Casa Nacional de Moneda de Potosí se consolida así como un vanguardia de historia, riqueza y leyenda. Ha sido testigo de los extremos de la opulencia y la explotación, y hoy sigue siendo un símbolo poderoso de la herencia colonial en América Latina. Su historia, su arquitectura y los tesoros que alberga continúan asombrando a visitantes de todo el mundo, recordándonos la complejidad y la profundidad del pasado de la región.

AspectoPrimera Casa de MonedaSegunda Casa de Moneda
Inicio Construcción15721759
Fin Construcción15751773
UbicaciónInmediaciones Plaza del Regocijo (hoy 10 de Noviembre)Plaza del Gato (actual ubicación)
Tecnología PrincipalGolpe de Martillo (Macuquinas)Máquinas Modernas (Columnarias, Busto, luego vapor y eléctrica)
Periodo de Operación como Ceca1572-1773 (201 años)1773-1951 (178 años)

Preguntas Frecuentes sobre la Casa de Moneda de Potosí

¿Cuándo fue construida la Casa de Moneda de Potosí?

En realidad, hubo dos edificios. La primera Casa de Moneda fue construida entre 1572 y 1575. La segunda y actual Casa de Moneda fue edificada entre 1759 y 1773.

¿Por qué se construyó una Casa de Moneda en Potosí?

Se construyó debido a la inmensa cantidad de plata extraída del Cerro Rico. Era necesario un centro para acuñar masivamente este metal y facilitar las transacciones económicas dentro del imperio español y más allá.

¿Qué significa la expresión “vale un Potosí”?

Esta frase surgió en la época colonial para describir algo de un valor incalculable o inmenso. Reflejaba la percepción de Potosí como uno de los lugares más ricos y valiosos del mundo en ese momento, debido a la plata del Cerro Rico.

¿Qué eran las monedas “macuquinas”?

Eran las monedas acuñadas en la Primera Casa de Moneda utilizando la técnica rudimentaria del golpe de martillo. Carecían de forma definida, lo que las hacía fáciles de falsificar y de las que se podía raspar metal fraudulentamente.

¿Quién construyó la Segunda Casa de Moneda?

La construcción fue iniciada por el arquitecto español Salvador de Villa y finalizada por el arquitecto Luis Cabello.

¿Qué es el Mascarón de la Casa de Moneda?

Es una figura popular tallada en 1856 por Eujenio Mulon, ubicada en el segundo patio del edificio. Su significado es un misterio y ha sido interpretado de diversas formas, como la representación del dios Baco, una deidad indígena, el rostro de Diego Huallpa o una burla a la codicia.

¿Hasta cuándo funcionó como ceca?

La acuñación de monedas en la Casa Nacional de Moneda de Potosí concluyó definitivamente en el año 1951.

¿Qué se puede ver hoy en la Casa de Moneda?

Actualmente funciona como museo y archivo histórico. Alberga colecciones de arte colonial (pinturas, esculturas, objetos decorativos), maquinaria antigua de acuñación, un vasto archivo documental desde 1550 y una biblioteca especializada.

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