21/03/2023
La arquitectura habla de la historia, la sociedad y las necesidades de una época. En la región del Río de la Plata, especialmente en Argentina y Uruguay, una tipología de vivienda se convirtió en un ícono del crecimiento urbano de finales del siglo XIX y principios del XX: la denominada Casa Chorizo. Este diseño particular, con su disposición lineal y su relación intrínseca con el patio, no solo resolvió las demandas de espacio y habitabilidad en un contexto de rápida expansión demográfica, sino que también reflejó el estilo de vida y las influencias culturales de una sociedad en transformación.

El nombre popular de «casa chorizo» evoca de inmediato su característica más distintiva: la sucesión de ambientes conectados, uno tras otro, de forma similar a como se presentan los chorizos en una ristra. Aunque esta es la explicación más difundida y visualmente intuitiva, existen otras hipótesis sobre su origen nominal. Una de ellas sugiere una posible derivación fonética del apellido de un arquitecto de origen italiano, Giuseppe Casaccio Rizzo, quien habría sido responsable de numerosos diseños de este tipo. Su apellido, Casaccio Rizzo, podría haber evolucionado popularmente a casachiorizzo y, por asimilación, a la familiar "casa chorizo".

Origen y Evolución Histórica
El origen de la Casa Chorizo se remonta a tipologías habitacionales más antiguas, aunque con adaptaciones significativas. Formalmente, se considera una evolución de la casa romana, particularmente en la disposición horizontal de su planta, pero su conexión más directa se establece a través de la casa colonial rioplatense. Esta, a su vez, heredó elementos de la arquitectura andaluza, caracterizada por su patio central. La influencia del estilo italianizante a mediados del siglo XIX fue clave en la ornamentación y detalles de la fachada.
El verdadero impulso para la construcción masiva de Casas Chorizo surgió a partir de 1850, con el notable crecimiento demográfico de ciudades como Buenos Aires y Montevideo. La necesidad de optimizar el uso del suelo urbano llevó a la subdivisión de las antiguas y extensas parcelas coloniales. Las manzanas, que originalmente medían unas 150 varas de frente (aproximadamente una cuadra), se dividieron en terrenos más estrechos y alargados, típicamente de 10 varas de frente (equivalente a 8,66 metros). Esta configuración parcelaria estrecha y profunda determinó la disposición lineal de las habitaciones, que se convirtieron en la característica fundamental de estas nuevas viviendas.
La gran oleada inmigratoria, principalmente de europeos (italianos y españoles) de clase media urbana a finales del siglo XIX, fue un factor determinante en la proliferación de la Casa Chorizo. Estas familias, muchas de ellas dedicadas a actividades comerciales, buscaban acceder a una vivienda individual, ya fuera como inquilinos o propietarios. La tipología "chorizo" se adaptaba perfectamente a los nuevos lotes y permitía la construcción rápida y relativamente económica, tanto para uso familiar como para ser subalquilada en habitaciones individuales, dando lugar a los famosos conventillos.
Características Arquitectónicas Clave
La Casa Chorizo estándar presenta una serie de características distintivas que la hacen fácilmente reconocible. Su fachada, generalmente rectangular, suele exhibir una ornamentación abundante, reflejo del eclecticismo propio de la época. Destacan las numerosas aberturas: ventanas y puertas altas y angostas, de dimensiones similares entre sí, que aportan ritmo al frente.
El acceso principal se realiza a través de un zaguán, un espacio de transición entre la calle y el interior. Este zaguán, a menudo separado del vestíbulo o pasillo principal por una elegante puerta cancel, funciona como distribuidor hacia los ambientes delanteros y, crucialmente, hacia el patio. Es común encontrar grandes mamparas acristaladas, a veces con vitrales (vitreaux), separando el zaguán del área del patio.
El corazón de la Casa Chorizo es el patio lateral e interior, de forma rectangular. Las habitaciones se disponen en hilera alrededor de este patio, conectadas entre sí por puertas internas. Una galería porticada o soportal techado bordea el patio, proporcionando sombra y resguardo contra la lluvia, y sirviendo como circulación externa hacia cada habitación. Esta galería es un espacio semiexterior vital para la ventilación e iluminación de los ambientes.
La ornamentación es un rasgo notable. Las fachadas lucían gran variedad de adornos de estilo ecléctico, con importantes trabajos de herrería en balaustradas de balcones y rejas, y de madera labrada en la puerta principal. Originalmente, muchas fachadas se revestían con símil piedra París, un revoque que imitaba la piedra natural y era muy popular en la época. La flexibilidad en la escala y los materiales accesibles permitieron que esta tipología se mantuviera vigente hasta los años treinta del siglo XX, adaptándose a las posibilidades económicas de cada cliente.
Disposición Espacial y Funcionalidad
El esquema espacial de la Casa Chorizo es sencillo pero ingenioso: una sucesión de habitaciones que dan a una galería y esta, a su vez, se abre a un patio. La sección tipo podría describirse como Habitación - Galería - Patio, ocupando el ancho total de la parcela (de medianera a medianera).
Las habitaciones interiores, a menudo de dimensiones cuadradas (alrededor de 4x4 metros), se alinean a lo largo de un eje longitudinal, ventilando e iluminando hacia la galería y el patio principal. La zona de servicio (cocina, baño, etc.) se ubica generalmente al fondo de la casa, a veces alrededor de un patio de servicio secundario.
La circulación interna se daba principalmente a través de la galería. Sin embargo, las habitaciones también estaban conectadas entre sí por puertas enfrentadas. Esto permitía, por ejemplo, circular por el interior de la casa en invierno cerrando las puertas que daban a la galería/patio. Es importante notar que, en la estructura familiar patriarcal de la época, la privacidad individual dentro de la vivienda no era un requisito tan prioritario como lo es hoy.
La zonificación y jerarquización de los ambientes se manifestaba en las dimensiones y alturas. Las salas de recepción, comedores y dormitorios principales solían ser más amplios y tener alturas de techo considerables (4-5 metros). Los locales de servicio, como baños y cocinas, eran más pequeños y con techos más bajos (aproximadamente 3-3.5 metros).
El acceso desde la calle podía ser lateral (en parcelas estrechas) o centrado. Un rasgo típico era el sistema de "dos puertas": una exterior de madera (a menudo abierta durante el día, mostrando el patio con plantas) y la puerta cancel en el zaguán (frecuentemente de vidrio o reja) que separaba este espacio de la galería y el patio.

Como arquitectura de muros portantes, la Casa Chorizo enfatizaba la masa. Las aberturas hacia la galería solían ser puertas acristaladas, relativamente estrechas y altas (con banderolas superiores), enmarcadas por muros robustos. El diseño consideraba la ventilación natural y el aislamiento, utilizando cielos rasos suspendidos que creaban cámaras de aire.
Comparación con la Casa Cajón
A mediados del siglo XX, surgió en Argentina otro tipo de vivienda popular suburbana que contrastaba notablemente con la Casa Chorizo: la Casa Cajón. Mientras que la Casa Chorizo se caracteriza por su disposición lineal, su relación con el patio y la circulación externa a través de la galería, la Casa Cajón representa un cambio hacia la introversión y la compacidad.
| Característica | Casa Chorizo | Casa Cajón |
|---|---|---|
| Periodo de auge | 1880 - 1930 | Segunda mitad del siglo XX |
| Disposición | Lineal, habitaciones en hilera | Compacta, ambientes diferenciados |
| Relación con el exterior | Patio central/lateral, circulación por galería externa | Introversión, funcionamiento interno |
| Circulación | Principalmente externa (galería), interna (puertas conectadas) | Exclusivamente interna |
| Dimensiones ambientes | Repetitivas (aprox. 4x4m), altura variable | Estrictamente necesarias, diferenciadas por función |
| Énfasis | Espacio abierto (patio), ornamentación, flexibilidad | Costo mínimo, funcionalidad interna |
La Casa Cajón buscaba la máxima eficiencia y reducción de costos. Sus ambientes tenían las dimensiones justas y necesarias, y se diferenciaban claramente por función, orientación y tamaño. A diferencia de la Casa Chorizo, su diseño permitía resolver todas las funciones internamente, sin depender de circulaciones exteriores como la galería. Esta compacidad e introversión contribuyeron a disminuir los costos de construcción.
El Misterio de los Techos Altos en las Casas Antiguas
Una característica común en muchas casas antiguas, incluyendo la Casa Chorizo y otras construcciones de la época, es la notable altura de sus techos y, consecuentemente, de sus puertas y ventanas. Aunque hoy en día estamos acostumbrados a alturas estándar, en el pasado, las viviendas se diseñaban con techos significativamente más elevados. Esto no era un error de cálculo ni una excentricidad, sino una respuesta práctica a las condiciones de vida y la tecnología disponible.
La razón principal detrás de los techos altos era la ventilación y la iluminación natural. En una época sin aire acondicionado ni iluminación eléctrica eficiente (la bombilla se inventó en 1879, pero su adopción masiva llevó tiempo), la altura libre permitía una mejor circulación del aire caliente, que tiende a ascender. Un techo alto creaba un mayor volumen de aire, facilitando la ventilación cruzada y manteniendo los espacios más frescos en verano. Además, las ventanas y puertas altas dejaban pasar más luz natural a ambientes que, de otra manera, podrían ser oscuros.
Otro factor, aunque quizás menos relevante en entornos urbanos densos como los de las Casas Chorizo, pero mencionado en el contexto de casas antiguas en general, era la posibilidad de acomodar actividades que hoy resultan inusuales, como la entrada a caballo en algunas viviendas rurales o semi-rurales.
Los techos altos también hacían que los espacios parecieran visualmente más amplios y permitían el uso de mobiliario y lámparas más voluminosas, acordes con la estética de la época.
En contraste, las normativas actuales de construcción establecen alturas mínimas de habitabilidad más reducidas. En muchos lugares, la altura libre mínima entre el suelo terminado y el techo es de 2.50 metros para ambientes principales y 2.20 metros para cocinas y pasillos. Las construcciones modernas tienden a ser más compactas y eficientes energéticamente, utilizando sistemas mecánicos (como el aire acondicionado) para el control del clima, lo que reduce la necesidad de alturas elevadas por motivos de ventilación natural.
Contexto Histórico y Adaptabilidad
La "casa chorizo" no solo fue un fenómeno arquitectónico en Buenos Aires, sino que también tuvo una fuerte presencia en otras ciudades argentinas como La Plata y Rosario, así como en Montevideo, Uruguay. En cada lugar, presentó sus propias adaptaciones y matices, pero manteniendo siempre la esencia de su diseño lineal y su relación con el patio.
La flexibilidad inherente a esta tipología fue clave para su longevidad. El sistema permitía resolver viviendas de diferentes escalas simplemente añadiendo o quitando habitaciones, y se adaptaba a los materiales disponibles en cada zona (madera, chapa, mampostería). Esto hizo que fuera una opción viable para un amplio espectro social dentro de la clase media inmigrante.
Con el tiempo y la creciente especulación inmobiliaria, en algunos casos se buscó densificar aún más el uso del suelo, llegando a construir dos Casas Chorizo en una misma parcela profunda, una detrás de la otra, aunque esto implicaba a menudo reducir el programa de cada vivienda.
La riqueza de la Casa Chorizo reside en la cantidad de combinaciones posibles de sus componentes espaciales y constructivos. Aunque hay un esquema básico, cada casa podía presentar variaciones, manteniendo la unidad tipológica a pesar de la diversidad. Esta capacidad de adaptación y crecimiento es una de las razones por las que, aún hoy, muchas Casas Chorizo siguen en pie y son objeto de valorización y restauración. Su diseño permite cambios de uso y modernas remodelaciones, demostrando que la estructura básica, concebida para las necesidades de un siglo atrás, puede seguir ofreciendo posibilidades en la arquitectura contemporánea.
Un Ejemplo Emblemático: La Casa de los Ezeiza
Un ejemplo destacado y bien conservado de Casa Chorizo es la Casa de los Ezeiza, ubicada en el barrio de San Telmo, en Buenos Aires. Construida alrededor de 1880 por la familia Ezeiza, representa fielmente el estilo y las características de la época dorada de esta tipología. Su disposición alargada y lineal, con habitaciones que se abren a un pasillo central y un patio interno, es un claro ejemplo del diseño "chorizo".

La casa utilizaba materiales tradicionales como ladrillos y techos de teja, y conservaba elementos decorativos originales como molduras en los techos y azulejos de cerámica en los pisos. Refleja la influencia europea en la arquitectura de Buenos Aires y el estilo de vida de la clase media acomodada del siglo XIX.
A lo largo del siglo XX, la Casa de los Ezeiza sufrió desgaste y modificaciones. Sin embargo, a finales del siglo XX, se llevaron a cabo importantes trabajos de restauración para recuperar su valor histórico y arquitectónico. Se repararon fachadas, techos y elementos decorativos, y se restauró la disposición lineal original de las habitaciones.
Hoy en día, la Casa de los Ezeiza se encuentra en excelente estado y es un importante testimonio de la arquitectura de la época. Ha sido reconvertida en un espacio cultural y comercial conocido como Pasaje Defensa, permitiendo al público recorrer sus patios y galerías y apreciar la espacialidad única de una Casa Chorizo.
Preguntas Frecuentes sobre la Casa Chorizo
¿Qué es exactamente una Casa Chorizo? Es un tipo de vivienda tradicional, común en el Río de la Plata entre 1880 y 1930, caracterizada por tener sus habitaciones dispuestas en hilera, una tras otra, generalmente conectadas por una galería que da a un patio lateral.
¿Por qué se llama Casa Chorizo? El nombre popular se atribuye a la disposición de sus ambientes en hilera, similar a una ristra de chorizos. Otra teoría sugiere una derivación del apellido de un posible arquitecto, Casaccio Rizzo.
¿Dónde se originaron las Casas Chorizo? Surgieron en el Río de la Plata (Argentina y Uruguay) a mediados del siglo XIX como respuesta al crecimiento urbano y la subdivisión de parcelas, influenciadas por la casa colonial y el estilo italianizante.
¿Cuáles son las características principales de una Casa Chorizo? Fachada estrecha y ornamentada, acceso por zaguán, uno o dos patios laterales, habitaciones en hilera conectadas y con acceso desde una galería cubierta que rodea el patio.
¿Cuánto mide típicamente una Casa Chorizo? Se construían en parcelas estrechas, a menudo de 8.66 metros de frente, y alargadas, con dimensiones variables en profundidad. Las habitaciones solían ser de aproximadamente 4x4 metros.
¿Qué diferencia hay entre una Casa Chorizo y una Casa Cajón? La Casa Chorizo es lineal, con patio y circulación exterior (galería). La Casa Cajón, posterior (siglo XX), es compacta, introvertida, con ambientes diferenciados y circulación exclusivamente interna, buscando minimizar costos.
¿Por qué las casas antiguas como las Chorizo tenían techos altos? Principalmente por motivos de ventilación e iluminación natural, ya que no contaban con sistemas de aire acondicionado o iluminación eléctrica eficiente. La altura permitía una mejor circulación del aire caliente.
¿La Casa Chorizo es unifamiliar o multifamiliar? Originalmente concebida como unifamiliar, su flexibilidad y la necesidad de alojamiento la llevaron a ser utilizada también como conventillo, subalquilando habitaciones a múltiples familias o individuos.
¿Todavía existen Casas Chorizo? Sí, muchas se conservan en ciudades como Buenos Aires, Montevideo, La Plata y Rosario. Algunas han sido restauradas y reconvertidas para otros usos, como espacios culturales o comerciales, manteniendo su valor histórico y arquitectónico.
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