¿Es posible construir una casa bajo el agua?

Construcción Seca: Ahorro de Agua Esencial

07/05/2019

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El agua, un recurso vital y cada vez más escaso, juega un papel fundamental en el ciclo de vida de cualquier edificación. Desde la extracción y producción de los materiales que se utilizarán, pasando por el proceso constructivo en sí mismo, hasta el uso diario una vez que la obra ha sido finalizada, el agua está presente de principio a fin. Actualmente, el sector de la construcción es responsable de un porcentaje significativo del consumo mundial de agua, alcanzando cerca del 16%. Esta cifra es alarmante y nos obliga a reflexionar seriamente sobre nuestras prácticas ante el innegable desafío del cambio climático.

En un momento crucial para la humanidad, donde la prioridad es minimizar el impacto ambiental de nuestras actividades, es imperativo que centremos nuestros esfuerzos en la gestión eficiente de todos los recursos. La elección de materiales y métodos constructivos que promuevan la sostenibilidad se vuelve no solo una opción, sino una necesidad.

¿Cuántos litros de agua se necesitan para construir una casa?
Actualmente algunos estudios indican que por cada metro cuadrado construido se necesitan 686,16 litros de agua, lo que significa que una vivienda de unos 70 metros cuadrados requerirá 47.891,2 litros, lo que equivale al consumo total anual de una persona.

Estudios recientes arrojan luz sobre la magnitud del consumo de agua en la construcción convencional. Se estima que por cada metro cuadrado construido, se requieren aproximadamente 686,16 litros de agua. Esto significa que una vivienda de tamaño medio, de unos 70 metros cuadrados, podría necesitar una cantidad asombrosa de 47.891,2 litros de agua para su edificación. Para poner esta cifra en perspectiva, esto equivale al consumo total anual de agua de una persona. Otra analogía impactante, mencionada anteriormente, es que la construcción de una zona residencial típica podría tener una huella hídrica comparable a la de llenar 20 piscinas olímpicas. Estos datos subrayan la urgencia de buscar alternativas.

Ante este panorama, la industria de la construcción debe asumir un rol proactivo en la búsqueda e implementación de soluciones que permitan una gestión del agua mucho más eficiente. Esto implica, por un lado, la selección de materiales sostenibles con una baja huella hídrica, como la pizarra y la piedra natural, y por otro, la adopción de estrategias innovadoras que permitan aprovechar y reutilizar el agua siempre que sea posible.

Es aquí donde la construcción en seco emerge como una solución revolucionaria. Este sistema constructivo se caracteriza fundamentalmente por la ausencia de consumo de agua durante la fase de montaje de la estructura y los cerramientos. Se basa en el uso de paneles y elementos prefabricados ligeros para conformar cubiertas, forjados y fachadas, lo que facilita la creación de edificios de consumo casi nulo.

Los beneficios de este enfoque constructivo sin agua son numerosos y se extienden a lo largo de todo el proceso, desde la ejecución de la obra hasta el resultado final y la vida útil del edificio. Las posibilidades de aplicación son extraordinariamente amplias, abarcando desde viviendas unifamiliares y plurifamiliares hasta edificios en altura, centros educativos, hospitales y espacios comerciales. Los sistemas en seco aportan ventajas significativas que vale la pena detallar:

Reducción Drástica de los Tiempos de Construcción: Uno de los beneficios más notables es la velocidad. Según el Instituto de la Construcción en Seco (INCOSE), una obra realizada con este método puede completarse hasta un 60% más rápido que una construcción convencional. La razón principal reside en la eliminación de los tiempos de fraguado y secado asociados a los materiales húmedos como el hormigón o el mortero. Además, no se requiere picar el terreno de la misma manera y la dependencia de las condiciones climáticas adversas (lluvia, frío extremo) es mucho menor.

¿Qué significa tipo de vivienda media agua?
El elemento más importante del hábitat precario de Santiago es la "mediagua". Originalmente se denominaba de esta forma a la tradicional choza o ruca que habitaban los pobres en el campo y la ciudad. Se trata por lo general de cuartos de estructuras de madera, forrados con diferentes materiales.

Optimización de Recursos y Mano de Obra: La construcción en seco no solo es más rápida, sino también más eficiente en el uso de personal. Se estima que requiere aproximadamente un 50% menos de mano de obra en comparación con los métodos húmedos, lo que se traduce directamente en una reducción significativa de los costos de construcción. Asimismo, al ser un proceso más industrializado y con menos etapas húmedas, se reduce el gasto energético total de la obra.

Mínima Generación de Residuos y Escombros: A diferencia de la construcción tradicional, donde la generación de escombros y excedentes de material es considerable, el sistema en seco minimiza este problema. Los elementos constructivos (paneles, estructuras) suelen solicitarse a medida y en las cantidades exactas necesarias para el proyecto. Esto reduce drásticamente los desperdicios en origen. Además, la ausencia de cemento, cal y arena en el emplazamiento de la obra significa que se generan muy pocos escombros in situ, facilitando la gestión de residuos y haciendo el lugar de trabajo más limpio y seguro.

Un Sistema Intrínsecamente Sostenible: Más allá del evidente ahorro de agua, la construcción en seco es un método constructivo industrializado que se alinea perfectamente con los principios de la sostenibilidad. Hace un uso racional y eficiente de los recursos, tanto energéticos como materiales, y su proceso de montaje genera un impacto ambiental considerablemente menor en comparación con la construcción tradicional.

Gran Flexibilidad de Diseño y Adaptabilidad: Este tipo de construcción ofrece una gran versatilidad. Funciona eficazmente para una amplia gama de tamaños y diseños arquitectónicos, desde pequeñas ampliaciones hasta grandes edificaciones. Es ideal tanto para nuevas construcciones como para proyectos de reforma y rehabilitación, incluso en edificios construidos originalmente con métodos húmedos.

Baja Necesidad de Mantenimiento y Facilidad de Reparación: Las estructuras construidas en seco suelen requerir menos mantenimiento a largo plazo. En caso de ser necesario realizar alguna reparación o modificación, el proceso es significativamente menos complicado. Permite desmontar los cerramientos o acceder a las instalaciones de forma limpia y sin generar grandes cantidades de escombros, facilitando el trabajo y reduciendo las molestias.

¿Cuántos litros de agua se necesitan para construir una casa?
Actualmente algunos estudios indican que por cada metro cuadrado construido se necesitan 686,16 litros de agua, lo que significa que una vivienda de unos 70 metros cuadrados requerirá 47.891,2 litros, lo que equivale al consumo total anual de una persona.

Además de estas ventajas principales, la construcción en seco ofrece otros beneficios importantes. Por ejemplo, ayuda a evitar las patologías relacionadas con la humedad que son comunes en la mampostería. Proporciona un excelente comportamiento acústico y térmico con espesores de muro inferiores a los tradicionales, lo que permite ganar espacio útil. También ofrece mayor seguridad y protección contra el fuego, entre otras cualidades.

Dentro de la construcción en seco, existen diferentes sistemas y materiales que se eligen en función de las necesidades específicas de cada proyecto. Algunos de los más comunes incluyen:

  • Placas de Yeso: Utilizadas principalmente en interiores, se montan sobre una estructura de acero y se recubren con cartón. Son sensibles a la humedad directa.
  • Marco de Acero: Consiste en una estructura de acero galvanizado, muy resistente, utilizada habitualmente para paredes exteriores.
  • Paneles EPS: Paneles de poliestireno expandido montados sobre estructuras de acero. El EPS es un plástico rígido conocido por ser un excelente aislante térmico.
  • Marcos de Madera: Similar a los marcos de acero, pero utilizando madera maciza y tableros OSB (Oriented Strand Board) fabricados con virutas de madera reforestada.

Existen diversas soluciones en el mercado que implementan la construcción en seco. Un ejemplo destacado es Thermochip Housing, que propone un sistema de construcción industrializada diseñado para ser más seguro, eficiente, sostenible y confortable, con un bajo impacto ambiental. Este sistema sustituye activamente componentes húmedos tradicionales, como el hormigón armado, morteros, yesos o mamposterías, por elementos secos o prefabricados.

Aunque la construcción en seco es un método relativamente reciente en comparación con las técnicas milenarias, habiéndose implementado de forma más extendida en las últimas décadas, aún existen ciertos mitos. Por ejemplo, se puede pensar erróneamente que, al ser sistemas más ligeros, son más frágiles. Sin embargo, estos entramados están diseñados y calculados para soportar las cargas estructurales requeridas por cada proyecto. De hecho, la reducción del peso de la estructura permite, en muchos casos, una cimentación de menor dimensión, lo que también implica ahorro de materiales y tiempo. Otro mito es la durabilidad; las construcciones en seco bien ejecutadas pueden superar los 100 años de vida útil, algo demostrado por la gran cantidad de edificaciones existentes que utilizan estos sistemas.

En definitiva, la construcción en seco representa un excelente ejemplo de innovación y sostenibilidad para el sector. Con un consumo mínimo de energía durante su ejecución y generando emisiones de residuos casi nulas, este sistema permite la construcción de viviendas que cumplen con los más altos requerimientos en cuanto a eficiencia energética, aislamiento acústico, salubridad y confort térmico. Es una alternativa moderna y responsable para edificar los hogares del futuro.

Preguntas Frecuentes sobre la Construcción en Seco y el Agua

  • ¿Cuánta agua ahorra realmente la construcción en seco? La construcción en seco elimina prácticamente el consumo de agua en las fases de estructura y cerramientos, que son las que más agua requieren en la construcción tradicional (hormigón, mortero, fraguado). El ahorro es muy significativo, miles de litros por vivienda.
  • ¿Es la construcción en seco menos resistente que la construcción tradicional? No. Aunque los sistemas pueden ser más ligeros, están diseñados y calculados por ingenieros para cumplir o superar las normativas de carga y resistencia estructural. Su resistencia es comparable o superior a la de la construcción húmeda.
  • ¿Cuánto tiempo se tarda en construir una casa en seco? Los tiempos de construcción se reducen drásticamente, pudiendo ser hasta un 60% más rápidos que con métodos convencionales debido a la prefabricación y la eliminación de tiempos de secado.
  • ¿La construcción en seco es más cara? Inicialmente, el costo por metro cuadrado puede ser similar o ligeramente superior, pero el ahorro en mano de obra, tiempo, gestión de residuos y, a largo plazo, en consumo energético y mantenimiento, a menudo equilibra o incluso reduce el costo total del proyecto.
  • ¿Las casas construidas en seco son menos duraderas? No, con los materiales y técnicas adecuadas, una casa construida en seco puede tener una vida útil superior a los 100 años, comparable o mayor que una casa de construcción tradicional.

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