18/04/2019
La historia bíblica relata la edificación de una de las estructuras más emblemáticas y sagradas: el Primer Templo de Jerusalén, también conocido como el Templo de Salomón. Este santuario no fue simplemente un edificio más, sino una morada terrenal dedicada al Señor, marcando un hito crucial en la relación entre Dios y el pueblo de Israel. Su construcción, dimensiones y propósito están detallados en los libros históricos de la Biblia, ofreciendo una ventana a la fe y la arquitectura de la época.

Antes de la erección de este templo permanente, el centro de culto para las doce tribus de Israel era el Tabernáculo, una tienda portátil que acompañó al pueblo en su travesía. El Templo de Salomón representó una ruptura significativa con esta tradición, estableciendo un lugar fijo para la adoración y el sacrificio. Fue concebido como un "palacio" no para un rey mortal, sino para el Señor Dios, requiriendo, por tanto, la mayor exactitud y magnificencia posibles, según la visión.

El Mandato y la Visión
Según el Primer Libro de las Crónicas, el rey David deseaba profundamente construir una casa para Dios. Sin embargo, el profeta Natán le comunicó que no sería él quien llevaría a cabo esta tarea, sino su hijo, Salomón. David aceptó la voluntad divina y, aunque no sería el constructor, se dedicó a reunir los materiales y a concebir el diseño y los detalles del templo y su culto. Compró el terreno necesario, una era en el monte Moriá perteneciente a Ornán (o Arauna), un lugar que, según algunas tradiciones, ya tenía un carácter sagrado.
David presentó a la congregación que Salomón, a quien solo Dios había elegido tanto para ser rey como para construir el templo, era aún joven y tierno, y la obra era inmensa. Destacó nuevamente que el palacio no era para hombre, sino para el Señor Dios, enfatizando la magnitud y la santidad del proyecto. Esta preparación por parte de David subraya la importancia y el carácter divinamente inspirado de la construcción que su hijo emprendería.
El Proceso Constructivo
La Biblia, específicamente en el Primer Libro de los Reyes (capítulo 6) y el Segundo Libro de las Crónicas (capítulos 3 y 4), detalla el proceso de construcción. Salomón, un monarca conocido por su sabiduría, paz y prosperidad, utilizó sus vastos recursos para erigir este magnífico santuario. La construcción comenzó en el cuarto año del reinado de Salomón, en el mes de Ziv, lo que se estima alrededor del año 966 a. C. Aunque el templo en sí se completó en siete años, el proyecto arquitectónico completo, que incluía el palacio real, llevó veinte años.
La obra se llevó a cabo mediante levas de trabajadores y fue dirigida por un experto llamado Hiram, hijo de una mujer israelita y un broncista fenicio. Además, Salomón contó con el apoyo del rey Hiram de Tiro, quien proveyó arquitectos, trabajadores especializados y grandes cantidades de madera de cedro del Líbano, un material altamente valorado por su belleza y durabilidad. El templo fue edificado siguiendo un estilo arquitectónico similar a los santuarios cananeos de la época, aunque la descripción bíblica parece reflejar modelos posteriores al reinado de Salomón.
Descripción Arquitectónica
El Templo de Salomón, según las escrituras, estaba orientado en un eje longitudinal de este a oeste. Sus dimensiones interiores eran considerables para la época: aproximadamente 27 metros de largo, 9 metros de ancho y 13.5 metros de altura. A pesar de estas dimensiones, comparables a las de una capilla, la mayor parte del culto público se realizaba en sus patios exteriores.
La entrada principal, una gran puerta enchapada en oro de unos 10 metros de alto por 4 de ancho, estaba flanqueada por dos impresionantes columnas exentas, llamadas Jaquín y Boaz. Al cruzar esta puerta, se accedía a tres recintos principales:
- El Vestíbulo: Un espacio de entrada.
- El Hejal (Lugar Santo o Santuario): Iluminado por ventanas altas, este recinto tenía una proporción de anchura a longitud de 1:2, formando un doble cuadrado. Su suelo de piedra estaba cubierto por madera de cedro, y tanto las paredes como las vigas del forjado estaban revestidas con láminas de cedro libanés.
- El Dvir (Santo de los Santos o Kodesh Ha-Kodashím): El lugar más sagrado del templo. Se accedía a él subiendo una escalera, ya que se encontraba a un nivel más alto que el Hejal. Tenía la forma de un cubo perfecto de aproximadamente 10x10x10 metros. Este recinto albergaba el objeto más preciado: el Arca de la Alianza. El Arca, un arcón de madera de acacia cubierto de oro, contenía las Tablas de la Ley y representaba la conexión entre Dios e Israel.
Alrededor del templo principal se encontraba un patio interior, delimitado por un muro construido con tres capas de bloques de piedra y vigas de cedro. Mientras que los peregrinos y fieles podían acceder a este patio, el Santuario propiamente dicho (Hejal y Dvir) estaba reservado exclusivamente para los sacerdotes y el monarca.
La Dedicación y su Significado
Una vez completado, el templo fue solemnemente dedicado en una gran ceremonia descrita en 1 Reyes 8 y 2 Crónicas 6. Cuando los sacerdotes colocaron el Arca de la Alianza en el Santo de los Santos y emergieron, el templo se llenó con una nube luminosa, manifestación de la Gloria de Yahweh. Salomón interpretó esto como una señal del beneplácito divino.
En su oración de dedicación, Salomón reconoció que la construcción del templo cumplía la promesa de Dios a David. Dedicó el templo como un lugar de oración y reconciliación, no solo para los israelitas sino también para los extranjeros residentes. Enfatizó la trascendencia de Dios, señalando que Él, quien habita en los Cielos, no puede ser contenido dentro de un solo edificio, a pesar de la magnificencia del mismo.
La dedicación concluyó con música, cantos y una cantidad tan grande de sacrificios que debieron realizarse fuera del altar principal del templo, ya que este no era suficiente. La festividad duró ocho días, extendiéndose a catorce con la celebración posterior de la Fiesta de los Tabernáculos (Sucot), congregando a israelitas de todo el reino.
Tras la dedicación, Dios se reveló a Salomón en un sueño, reafirmando que escucharía a su pueblo siempre que este cumpliera el pacto, no adorara a otros dioses y respetara la Torá. Advirtió que, de lo contrario, abandonaría el templo.

Destino y Legado
A lo largo de los siglos posteriores al reinado de Salomón, el templo sufrió diversas profanaciones debido a invasiones extranjeras y la introducción de cultos a otras deidades. Aunque fue rededicado y restaurado bajo reyes como Ezequías y Josías, su destino final fue trágico.
En el año 586 a. C., las tropas del rey babilónico Nabucodonosor II asediaron Jerusalén y destruyeron el Primer Templo. Este evento marcó el inicio del exilio y cautiverio de gran parte del pueblo de Judá en Babilonia.
Comparativa de Recintos Principales
| Recinto | Ubicación / Acceso | Forma / Dimensiones Aproximadas | Contenido Principal | Acceso Permitido |
|---|---|---|---|---|
| Vestíbulo | Entrada principal | N/A | N/A | Sacerdotes y Monarca |
| Hejal (Lugar Santo) | Después del Vestíbulo | Doble cuadrado (aprox. 9m x 18m x 13.5m) | Mobiliario litúrgico (no detallado en el extracto) | Sacerdotes y Monarca |
| Dvir (Santo de los Santos) | Después del Hejal, a nivel superior | Cubo (aprox. 10m x 10m x 10m) | Arca de la Alianza | Solo el Sumo Sacerdote (en Yom Kipur) |
Es importante señalar que, a pesar de la detallada descripción bíblica, no existen restos arqueológicos confirmados del Primer Templo de Salomón. La ausencia de evidencia material se debe en parte a la presencia de edificios religiosos posteriores en el sitio tradicional. Incluso una granada de marfil que se creyó proveniente del templo resultó ser una falsificación en su inscripción. La información disponible proviene enteramente de los textos bíblicos, escritos siglos después del reinado de Salomón, lo que lleva a algunos académicos a considerar que la descripción puede proyectar características de épocas posteriores.
Preguntas Frecuentes sobre el Templo de Salomón
¿Quién ordenó la construcción del Templo?
Aunque la idea original fue del rey David, fue su hijo, el rey Salomón, quien recibió el mandato divino y llevó a cabo la construcción del Primer Templo de Jerusalén.
¿Cuándo fue construido el Templo de Salomón?
Según la cronología bíblica, la construcción comenzó en el cuarto año del reinado de Salomón, estimado alrededor del año 966 a. C.
¿Cuánto tiempo tomó la construcción?
La estructura principal del templo se completó en siete años, pero el complejo palaciego y del templo en su totalidad tardó veinte años en finalizarse.
¿Qué había en el Santo de los Santos?
El recinto más sagrado, el Dvir o Santo de los Santos, albergaba el Arca de la Alianza, que contenía las Tablas de la Ley.
¿Existen restos arqueológicos del Primer Templo?
No, actualmente no existen restos arqueológicos confirmados del Templo de Salomón. La información proviene exclusivamente de las descripciones bíblicas.
La construcción del Templo de Salomón fue, sin duda, el evento cumbre de su reinado y uno de los acontecimientos más significativos en la historia de Israel. Concebido como una morada digna para el Dios viviente, su diseño, materiales y propósito reflejaban la importancia que se le otorgaba. Aunque el edificio físico fue destruido, su legado perduró a través de las escrituras, sirviendo como fuente de inspiración y un símbolo central en la tradición religiosa y arquitectónica.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a El Templo de Salomón: Una Obra Divina puedes visitar la categoría Vivienda.
