¿Cuándo fue fundado San Martín?

Joyas Arquitectónicas de la Historia Argentina

06/11/2017

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La historia de una nación se teje no solo con grandes gestas y personajes ilustres, sino también a través de los espacios físicos que habitaron, los edificios que construyeron y los lugares que dejaron su huella. En Argentina, la figura del General José de San Martín, Libertador de América, está intrínsecamente ligada a varios sitios de profundo valor histórico y arquitectónico. Estos lugares, dispersos geográficamente, nos ofrecen una ventana a diferentes momentos de su vida y al legado que perdura hasta nuestros días. Desde la opulencia parisina replicada en Buenos Aires hasta la humildad de su lugar de nacimiento en el litoral, pasando por un palacio señorial que hoy sirve a la diplomacia, cada edificio cuenta una parte esencial de esta narrativa nacional.

¿Cuándo se construyó el palacio San Martín?
Este suntuoso palacio, fue construido a principios del siglo XX.

El Suntuoso Palacio San Martín: De Residencia Aristocrática a Sede Diplomática

Ubicado en el corazón de Buenos Aires, el Palacio San Martín es uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad, testigo de la opulencia de principios del siglo XX y hoy centro de la actividad ceremonial del Estado argentino. Su construcción se remonta a los primeros años de esa centuria dorada, siendo encargado por la acaudalada familia de Mercedes Castellanos de Anchorena. Para dar vida a su visión de una gran residencia urbana, recurrieron a uno de los arquitectos más destacados de la época: Alejandro Christophersen. Christophersen, cuyo talento dejó su marca en otras obras icónicas como la fachada del Café Tortoni o la Iglesia Ortodoxa Rusa, concibió un palacio que sería sinónimo de grandeza y sofisticación.

El diseño de Christophersen para el Palacio San Martín es una magistral conjunción de estilos. Predominan elementos del academicismo francés, caracterizado por su simetría, proporciones clásicas y rica ornamentación, mezclados con toques del estilo borbónico, que añade una capa extra de suntuosidad y referencias a la arquitectura palaciega europea. Lo fascinante de su estructura es que, aunque aparenta ser una única y monumental residencia desde el exterior, en realidad fue diseñado para albergar tres residencias independientes que compartían y convergían en un magnífico hall central. Esta disposición permitía la convivencia de diferentes ramas familiares manteniendo cierta autonomía.

La familia Anchorena residió en este palacio durante varias décadas, marcando una era de esplendor social en la ciudad. Sin embargo, los tiempos cambiaron y, en la década de 1930, la familia dejó de habitarlo. Fue entonces, en 1936, cuando el Estado nacional dio un paso significativo al adquirir este imponente inmueble. El propósito era claro: convertirlo en la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores. Desde entonces, el palacio ha sido el escenario de innumerables eventos diplomáticos, recepciones de estado y negociaciones cruciales, convirtiéndose en un símbolo de la política exterior argentina.

En la actualidad, el Palacio San Martín sigue siendo una parte vital del Ministerio de Relaciones Exteriores, aunque su función principal ha evolucionado. Hoy alberga la sede ceremonial de la Cancillería, siendo el lugar donde se realizan los actos protocolares de mayor relevancia. Las dependencias administrativas, que requieren espacios más modernos y funcionales, se trasladaron en 1998 a un nuevo edificio. Esta moderna construcción, situada estratégicamente en la esquina opuesta, en la confluencia de las calles Arenales y Esmeralda, fue obra de un equipo de arquitectos compuesto por Natán Aizanstat, Carlos Rajlin, Carlos Dodero y Cristina Levinton. Su fachada, un espejo de cristal, fue concebida para establecer un diálogo arquitectónico con el histórico palacio, reflejando su imagen y, de alguna manera, honrando su legado mientras representa la modernidad.

La Emotiva Casa Natal en Yapeyú: Cuna del Libertador

A miles de kilómetros del boato porteño, en la provincia de Corrientes, se encuentra otro sitio fundamental en la historia de San Martín: la localidad de Yapeyú. Fue en este humilde pero significativo lugar, el 25 de febrero de 1778, donde nació José de San Martín. Yapeyú no era un pueblo cualquiera; en aquel entonces, formaba parte de las Misiones Guaraníes, una región bajo la administración jesuítica dentro del vasto Virreinato del Río de la Plata. Situada a orillas del río Uruguay, era un centro importante en la estructura política y económica de la época, y su padre, Don Juan de San Martín, ejercía como Teniente de Gobernador de la región.

¿Cuándo se construyó el palacio San Martín?
Este suntuoso palacio, fue construido a principios del siglo XX.

La casa donde nació San Martín, como muchas construcciones de la época, estaba expuesta al paso del tiempo y a las inclemencias del clima. Comprendiendo su incalculable valor histórico, se tomó la decisión de protegerla para las generaciones futuras. Así, en 1938, se inauguró un templete histórico construido en un estilo neocolonial, diseñado específicamente para resguardar los restos de la vivienda original. Este templete no es solo una cubierta arquitectónica; es un monumento en sí mismo, un santuario cívico dedicado a la memoria del Libertador.

El edificio memorial de Yapeyú guarda en su interior los vestigios de la vivienda que ocuparon Don Juan de San Martín y su esposa, Gregoria Matorras de San Martín, cuando él asumió su cargo en 1774. Preservar estos restos permite a los visitantes conectar de manera tangible con el entorno en el que transcurrieron los primeros años de vida de San Martín. Además de los muros y cimientos originales, el templete alberga un elemento de profunda carga simbólica: la urna que contiene las cenizas de sus padres. Este detalle subraya la conexión familiar y el arraigo de San Martín a esta tierra.

La custodia de este sitio sagrado recae sobre los hombros de una institución con una conexión directa con el General San Martín: miembros del Regimiento de Granaderos a Caballo. Este regimiento, fundado por el propio San Martín, no solo cumple hoy funciones como guardia presidencial y tareas protocolares, sino que también mantiene viva la tradición y el honor al custodiar su casa natal. Dentro del templete, diversas placas enviadas por países de todo el mundo rinden homenaje al Libertador, demostrando el alcance continental de su figura.

Frente al templete, se extiende la plaza principal del pueblo de Yapeyú. En esta plaza se conserva un retoño de una higuera legendaria, de la cual se cuenta que el joven José de San Martín solía jugar en su infancia. Este simple árbol se convierte en otro nexo emotivo con el pasado, un recordatorio vivo de la infancia del héroe en este remoto rincón de la patria.

La Réplica de la Casa Grand Bourg en Buenos Aires: Un Homenaje Transatlántico

Tras sus campañas libertadoras y un período en Europa, José de San Martín pasó sus últimos años exiliado en el viejo continente. Buscando un lugar tranquilo donde vivir, adquirió una casona en las afueras de París, en la localidad de Grand Bourg/Évry. Fue en esta casa francesa donde residió con su hija Mercedes y su familia desde 1834 hasta 1848, antes de trasladarse a Boulogne-sur-Mer, donde fallecería en 1850. Esta residencia europea se convirtió en un hogar importante durante una etapa crucial de su vida.

¿Cómo se llama la casa de San Martín?
Casa Grand BourgConstrucción11 de agosto de 1946PropietarioInstituto Nacional SanmartinianoDetalles técnicosPlantas3

Décadas después de su fallecimiento, surgió en Argentina la iniciativa de crear un espacio que honrara su legado y promoviera el estudio de su vida y obra. Así nació el Instituto Nacional Sanmartiniano, fundado en 1933 por José Pacífico Otero. Su esposa, Manuela Stegman de Otero, tuvo un papel fundamental en la materialización de su sede física. En 1941, en terrenos cedidos por la municipalidad en el distinguido barrio de Palermo Chico en Buenos Aires, comenzó la construcción de un edificio que sería la sede del Instituto.

Este edificio no sería una construcción cualquiera; fue concebido como una réplica a escalas mayores de la casa que San Martín tuvo en Grand Bourg, Francia. El objetivo era traer un pedazo de aquel hogar europeo a suelo argentino, creando un vínculo tangible con el período final de su vida. La arquitectura elegida para la réplica fue el academicismo francés, en consonancia con el estilo de la casa original y el gusto de la época en Buenos Aires para este tipo de construcciones institucionales y residenciales de alto nivel.

La Casa Grand Bourg de Buenos Aires, con sus tres plantas, se erige hoy como la sede del Instituto Nacional Sanmartiniano. Es un centro de investigación, difusión y homenaje a la figura del General San Martín, albergando archivos, bibliotecas y realizando actividades culturales y académicas. Es un espacio que permite a los argentinos y visitantes acercarse al estudio del Libertador desde un edificio que evoca directamente uno de sus hogares en Europa.

Un detalle curioso y poco conocido es que la réplica de la Casa Grand Bourg tuvo una presencia efímera pero masiva en la vida cotidiana de los argentinos. Entre 1964 y 1975, la imagen de este edificio apareció en el reverso del billete de $500 de curso legal. El grabado que inmortalizó la casa en el papel moneda fue realizado por el artista Pietro Nicastro, de la Casa de Moneda de la Nación. Esta aparición en un billete es un testimonio de la importancia simbólica que se le otorgó a esta réplica como representación de un aspecto de la vida del prócer.

Comparativa de Sitios Históricos Sanmartinianos

Cada uno de estos lugares, el Palacio San Martín, la Casa Natal y la Casa Grand Bourg (réplica), ofrece una perspectiva única sobre la compleja figura de José de San Martín y la historia argentina. Mientras que uno es un edificio de estado adquirido posteriormente, otro es el lugar de su nacimiento preservado como reliquia, y el tercero, una réplica que simboliza su vida en el exilio y alberga una institución dedicada a su memoria.

¿Qué se conserva en el templete Casa Natal de San Martín?
El edificio memorial guarda en su interior los restos de la vivienda que ocuparan el Teniente de Gobernador Don Juan de San Martín cuando asumió el cargo en 1774, y su esposa Gregoria Matorras, así como la urna que guarda las cenizas de los mismos.
SitioUbicaciónPeríodo ClaveFunción ActualEstilo/Naturaleza
Palacio San MartínBuenos AiresPrincipios S. XX (Construcción)
1936 (Adquisición)
Sede Ceremonial CancilleríaAcademicismo Francés/Borbónico
Casa Natal (Templete)Yapeyú, Corrientes1778 (Nacimiento)
1938 (Construcción Templete)
Museo/MemorialTemplete Neocolonial
Casa Grand Bourg (Réplica)Buenos Aires1834-1848 (Original en Francia)
1941 (Construcción Réplica)
Instituto Nacional SanmartinianoAcademicismo Francés

Preguntas Frecuentes sobre estos Sitios Históricos

Para aclarar algunas dudas comunes sobre estos importantes edificios:

¿El Palacio San Martín siempre fue propiedad del Estado argentino?
No, fue construido como residencia privada para la familia Anchorena a principios del siglo XX y fue adquirido por el Estado nacional en 1936 para ser sede del Ministerio de Relaciones Exteriores.

¿Qué significa que el templete en Yapeyú es de estilo neocolonial?
El estilo neocolonial es una corriente arquitectónica que surgió a principios del siglo XX y busca reinterpretar elementos de la arquitectura colonial hispanoamericana, adaptándolos a nuevas funciones y técnicas constructivas. En este caso, se usó para dar un aire histórico y respetuoso al memorial.

¿La Casa Grand Bourg en Buenos Aires contiene muebles u objetos personales de San Martín traídos de Francia?
La información proporcionada no especifica si hay objetos personales de San Martín en la réplica de Buenos Aires. Su función principal es ser la sede del Instituto Nacional Sanmartiniano y evocar la casa donde vivió en Francia, pero no necesariamente ser un museo de objetos personales.

¿Por qué se trasladaron las oficinas administrativas de la Cancillería fuera del Palacio San Martín?
Aunque el palacio es magnífico para funciones ceremoniales, las necesidades administrativas modernas a menudo requieren espacios más amplios, funcionales y tecnológicamente adaptados que un edificio histórico no puede ofrecer fácilmente sin alteraciones significativas. El traslado permitió modernizar las operaciones administrativas mientras se preserva el valor histórico y arquitectónico del palacio original.

En conclusión, el Palacio San Martín, la Casa Natal en Yapeyú y la réplica de la Casa Grand Bourg en Buenos Aires son mucho más que simples edificios; son cápsulas del tiempo que nos conectan con la vida de José de San Martín y con momentos clave de la historia argentina. Su preservación y difusión son esenciales para mantener viva la memoria de nuestro pasado y comprender la magnitud del legado del Libertador.

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