21/01/2023
En el vasto mundo de la construcción, donde cada elemento cumple una función específica para garantizar la seguridad y estabilidad de una estructura, existen componentes que, aunque temporales, son absolutamente indispensables. Uno de estos elementos cruciales son los puntales. A menudo vistos como simples tubos metálicos o maderas, su papel va mucho más allá de ser meros apoyos; son el sostén temporal que permite a otras partes vitales del edificio, como los forjados o losas de hormigón, adquirir la resistencia necesaria antes de poder valerse por sí mismas. Comprender qué son, cómo operan y por qué son tan importantes es fundamental para cualquier persona involucrada o interesada en el proceso constructivo.

Los puntales son, en esencia, soportes auxiliares temporales diseñados para trabajar a compresión. Esto significa que su función principal es recibir y transmitir cargas verticales. Su uso más extendido y conocido es como elementos sustentantes de los encofrados horizontales. Los encofrados son las estructuras, generalmente temporales, que dan forma al hormigón fresco hasta que este fragua y endurece. Cuando se vierte hormigón para crear una losa o un forjado (piso), este material, en su estado líquido y plástico, ejerce un peso considerable. Además, el propio encofrado tiene su peso, y durante el proceso de vertido y acabado, hay sobrecargas adicionales (operarios, equipos, material). Todos estos pesos deben ser soportados de manera segura hasta que el hormigón alcance una resistencia mínima que le permita sostenerse a sí mismo y las cargas futuras. Aquí es donde entran en juego los puntales.
Aunque históricamente se usaban puntales de madera (y aún se emplean en ciertos contextos o definiciones más amplias del término), los más comunes en la construcción moderna son los puntales metálicos. Estos suelen ser de acero o, en sistemas más avanzados, de aluminio. Una característica clave de los puntales metálicos es que son telescópicos y regulables en altura. Esta capacidad de ajuste permite adaptarlos a las diferentes alturas de piso a techo que se encuentran en una obra, ofreciendo una gran versatilidad.
En la edificación, la tarea primordial de los puntales es soportar el peso combinado de los encofrados, la losa o forjado de hormigón recién vertido, y las sobrecargas mencionadas, durante todo el proceso de fraguado. Este periodo es crítico; si el soporte no es adecuado, la losa podría deformarse, agrietarse o incluso colapsar antes de tiempo, con consecuencias potencialmente catastróficas. Solo una vez que el hormigón ha adquirido la resistencia especificada en el proyecto estructural, se puede proceder al proceso de desapuntalado, es decir, retirar los puntales.
Función y Carga de los Puntales
La función principal y más crítica de los puntales es soportar y transmitir cargas. Estas cargas incluyen el peso propio del encofrado horizontal, el peso del hormigón fresco (que es considerable), y las sobrecargas de trabajo y hormigonado. Las sobrecargas se refieren al peso adicional de los trabajadores, las herramientas, las bombas de hormigón, las vibradoras y cualquier otro equipo o material que se encuentre sobre el forjado o el encofrado durante el proceso de construcción.
El correcto dimensionamiento y colocación del apuntalamiento no es una tarea trivial. Requiere un cálculo preciso que tenga en cuenta todos estos parámetros: el tipo de encofrado, el espesor de la losa, el peso específico del hormigón, la altura del apuntalamiento, las posibles sobrecargas, e incluso factores ambientales como la temperatura, que afectan la velocidad de fraguado del hormigón. El objetivo de este cálculo es garantizar que el sistema de apuntalamiento cumpla rigurosamente con los requisitos de resistencia, estabilidad y seguridad. La seguridad es primordial, tanto para la integridad de la estructura en construcción como para la vida de los trabajadores que operan en ella y bajo ella.
Además de la capacidad de carga vertical, los puntales deben ofrecer estabilidad. Aunque su función principal es trabajar a compresión en dirección vertical, deben ser lo suficientemente estables lateralmente para resistir pequeños movimientos o cargas accidentales que puedan producirse. La simplicidad, rapidez y seguridad de montaje también son características importantes, ya que el apuntalamiento es una operación que se repite constantemente en una obra y su eficiencia impacta directamente en los tiempos de ejecución.

Una vez que los puntales soportan la carga, deben transmitirla de manera segura. Esta carga se transfiere a los forjados inferiores que ya han alcanzado la resistencia necesaria, y, en última instancia, a la cimentación o al terreno subyacente. Es vital que el terreno o la cimentación sean capaces de absorber esta carga sin sufrir asientos excesivos o fallos. En proyectos de varias plantas, la carga de un forjado superior se transmite a través de los puntales al forjado inmediatamente inferior, y así sucesivamente, hasta llegar a la base del edificio. Esto a menudo requiere apuntalar varios niveles simultáneamente en un proceso conocido como reapuntalamiento.
Los puntales metálicos telescópicos regulables estándar que se encuentran más habitualmente en el mercado suelen tener una capacidad de carga de uso individual que varía típicamente entre los 20 y los 50 kN (kilonewtons). Un kilonewton equivale aproximadamente a 100 kilogramos fuerza, por lo que estamos hablando de capacidades de entre 2 y 5 toneladas por puntal. Estos puntales estándar cubren un intervalo de alturas de trabajo que generalmente va desde 1,5 hasta 6 metros, adaptándose a las alturas de piso comunes en edificación residencial y comercial.
Sin embargo, hay situaciones en las que se requieren capacidades de carga o alturas de trabajo significativamente mayores. Para estas aplicaciones, aunque existen puntales de mayor capacidad individual, es más común recurrir a sistemas de cimbra. La cimbra es un sistema de apeo más robusto, diseñado para soportar tanto cargas verticales elevadas como cargas horizontales, proporcionando una mayor estabilidad transversal al encofrado. Las cimbras se utilizan tanto en la edificación de grandes estructuras como en obra civil, por ejemplo, para la construcción de puentes o túneles.
Partes Clave de un Puntal Telescópico
Un puntal telescópico, en su diseño más habitual, consta de varias partes principales que trabajan conjuntamente para permitir su ajuste y funcionamiento seguro. Conocer estas partes ayuda a entender mejor cómo operan y la importancia de su correcto mantenimiento y uso.
- Placa Superior: Es la pieza plana ubicada en la parte superior del puntal. Su función es servir de apoyo directo al elemento que se está soportando (generalmente una viga de encofrado o un cabezal). Distribuye la carga puntual que recibe del elemento soportado sobre una mayor área del tubo interior del puntal.
- Tubo Interior: Es el tubo de menor diámetro que se desliza dentro del tubo exterior. Es la parte superior del puntal y es donde se apoya la placa superior. Su longitud variable, al deslizarse dentro del tubo exterior, permite el ajuste grueso de la altura del puntal.
- Tubo Exterior: Es el tubo de mayor diámetro que aloja al tubo interior. En la parte inferior de este tubo se encuentra la placa base. Este tubo lleva incorporado el mecanismo de ajuste fino de la altura y los orificios para el pasador de seguridad.
- Placa Base (o Placa Inferior): Es la pieza plana ubicada en la parte inferior del puntal. Su función es transmitir la carga que soporta el puntal al elemento de apoyo inferior (otro forjado, el terreno, etc.). Al igual que la placa superior, ayuda a distribuir la carga sobre una superficie mayor, reduciendo la presión sobre el elemento de apoyo.
- Tuerca de Ajuste: Es una tuerca roscada que se encuentra en la parte superior del tubo exterior. Al girarla, permite el ajuste fino de la altura del puntal una vez que el pasador está en su lugar. Permite aplicar la presión necesaria para que el puntal quede firmemente acuñado entre el soporte y el elemento a soportar.
- Pasador de Ajuste (o Bulón): Es un pin metálico que se inserta a través de orificios predefinidos en el tubo exterior y un orificio correspondiente en el tubo interior. Este pasador soporta la mayor parte de la carga una vez que la altura gruesa ha sido ajustada. La tuerca de ajuste se aprieta contra este pasador. Es un elemento de seguridad fundamental.
- Mecanismos de Imperdibilidad / Clic de Sujeción: Son diversos sistemas, que varían según el fabricante, diseñados para asegurar que el pasador o la tuerca de ajuste no se salgan accidentalmente durante el transporte, manipulación o ajuste del puntal. Garantizan que las partes principales permanezcan unidas.
Algunos sistemas de puntales, como el mencionado puntal de aluminio ALUPROP, van más allá del diseño básico de un puntal individual. Permiten la unión vertical de dos puntales, apilándolos para alcanzar mayores alturas. Además, facilitan la agrupación horizontal de varios puntales (por ejemplo, 4) mediante el uso de marcos de arriostramiento. Estos marcos conectan los puntales entre sí, formando estructuras más rígidas y estables que se asemejan a torres o cimbras ligeras. Estas configuraciones de torres o cimbras basadas en puntales agrupados ofrecen una capacidad de carga y estabilidad significativamente mayores que los puntales individuales, pudiendo alcanzar alturas de hasta 12 metros en algunos casos. Esto ilustra cómo los puntales pueden ser la base de sistemas de apuntalamiento más complejos y potentes.
Tipos de Puntales y la Importancia de la Certificación
Como hemos visto, los materiales más comunes para los puntales metálicos son el acero y el aluminio. Los puntales de acero son robustos, duraderos y generalmente más económicos, siendo el estándar en muchas obras. Los puntales de aluminio, como el ejemplo ALUPROP, suelen ser más ligeros, lo que facilita su manipulación y transporte. Además, su diseño a menudo permite configuraciones más avanzadas como el apilamiento y la formación de torres arriostradas para mayores capacidades y alturas.

Independientemente del material, un aspecto crucial de los puntales utilizados en construcción es que deben ser sistemas certificados. La certificación garantiza que el puntal ha sido diseñado, fabricado y probado según normativas de seguridad y capacidad de carga reconocidas. Un puntal certificado ofrece la garantía de que, si se utiliza correctamente dentro de sus especificaciones (altura máxima, carga máxima, arriostramiento adecuado si es necesario), cumplirá su función de soporte de manera segura. Utilizar puntales sin certificar o en mal estado es un riesgo inaceptable en cualquier obra.
Empresas con una larga trayectoria en el sector, como ULMA, se especializan en el desarrollo y comercialización de sistemas de apuntalamiento industrializados y certificados. Sus gamas de puntales de acero y aluminio están diseñadas para ser compatibles con sus sistemas de encofrado horizontal, ofreciendo soluciones integrales para el soporte temporal de estructuras. La elección del puntal adecuado depende de factores como la carga a soportar, la altura requerida, el tipo de encofrado y las condiciones específicas de la obra. Contar con el asesoramiento de expertos es fundamental para seleccionar el sistema de apuntalamiento más seguro y eficiente.
Tabla Comparativa: Puntales Estándar vs. Sistemas Avanzados
Para visualizar mejor las diferencias entre un puntal individual estándar y sistemas de apuntalamiento más robustos basados en puntales agrupados o cimbras, podemos considerar una tabla comparativa:
| Característica | Puntal Estándar Individual | Puntales Agrupados / Cimbra |
|---|---|---|
| Capacidad de Carga Típica | Media (20-50 kN) | Alta a Muy Alta (Varias veces la de un puntal individual) |
| Altura de Trabajo Típica | Media (1.5 - 6 m) | Media a Alta (Hasta 12 m o más con cimbra) |
| Estabilidad Transversal | Baja a Media (Requiere arriostramiento adicional en algunos casos) | Alta (Diseñados con arriostramientos integrados) |
| Complejidad de Montaje | Baja (Simple) | Media a Alta (Requiere montaje de marcos y uniones) |
| Aplicación Principal | Soporte de forjados/losas de espesor estándar, alturas comunes | Soporte de forjados/losas de gran espesor, vigas, alturas elevadas, estructuras de obra civil |
Esta tabla ilustra que, si bien los puntales estándar son suficientes para una gran cantidad de aplicaciones comunes, proyectos con mayores exigencias de carga o altura requieren soluciones de apuntalamiento más sofisticadas.
Preguntas Frecuentes sobre Puntales en Construcción
Existen algunas dudas comunes relacionadas con el uso de puntales en las obras. Abordemos algunas de ellas basándonos en la información disponible:
¿Cuánto tiempo tienen que estar los puntales de obra?
El tiempo que los puntales deben permanecer colocados es un aspecto crítico y depende fundamentalmente de la velocidad de fraguado y endurecimiento del hormigón, así como de la resistencia mínima especificada en el proyecto estructural. Los puntales se retiran (proceso de desapuntalado) únicamente cuando el hormigón de la losa o forjado ha alcanzado la resistencia necesaria para soportar su propio peso y cualquier carga adicional prevista en esa fase de la construcción. Este tiempo varía según el tipo de cemento, la dosificación del hormigón, la temperatura ambiente (el calor acelera el fraguado, el frío lo ralentiza) y la humedad. Las normativas de construcción y las especificaciones del proyecto establecen los criterios para determinar el momento seguro del desapuntalado, a menudo basándose en resultados de ensayos de resistencia del hormigón (probetas). Nunca se deben retirar los puntales antes de tiempo, ya que esto podría provocar deformaciones excesivas o incluso el colapso de la estructura aún no completamente resistente.
¿Qué es puntal en la construcción?
El término "puntal" puede referirse a diferentes elementos de soporte temporal en la construcción, aunque el contexto más común en la actualidad se refiere a los soportes telescópicos para encofrados horizontales. Sin embargo, según algunas definiciones más tradicionales o amplias, un puntal es todo madero o elemento hincado firmemente que, dispuesto de forma oblicua, actúa como sustento temporal para una pared o parte de un edificio que amenaza ruina, sirviendo de apeo para evitar su colapso. También se llama puntal al madero diagonal que forma parte de una cimbra, la estructura temporal que sostiene un arco o una bóveda durante su construcción hasta que fragua la argamasa o el hormigón. En el contexto de este artículo, nos hemos centrado principalmente en la primera definición moderna: el soporte temporal para encofrados de forjados y losas.
Conclusión
Los puntales son elementos discretos pero de una importancia mayúscula en la construcción moderna. Su correcta selección, instalación y uso son garantes de la seguridad de la obra y de la calidad final de la estructura. Desde los puntales telescópicos estándar que soportan los forjados de un edificio residencial hasta los sistemas de cimbra más complejos utilizados en grandes proyectos de infraestructura, los puntales cumplen la misión vital de sostener lo que aún no puede sostenerse por sí mismo. Comprender su función, sus partes y la necesidad de utilizar sistemas certificados y dimensionados correctamente es esencial para llevar a cabo proyectos de construcción seguros y exitosos.
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