28/07/2020
En el corazón de Mar del Plata se alza una de las obras más emblemáticas y reconocidas de la arquitectura modernista sudamericana: la Casa sobre el Arroyo, popularmente conocida como la Casa del Puente. Esta vivienda, concebida por el visionario Amancio Williams en colaboración con su esposa Delfina Gálvez Bunge, trascendió su propósito original para convertirse en un símbolo de innovación estructural y armonía con el entorno natural.

Diseñada en la década de 1940 para el padre de Amancio, el compositor Alberto Williams, esta residencia no es solo una casa, sino una declaración de principios arquitectónicos. Su audaz emplazamiento sobre el lecho del Arroyo Las Chacras (hoy seco) y su estructura suspendida la distinguen de cualquier otra construcción de la época, capturando la atención de la crítica internacional y consolidando su lugar en la historia de la arquitectura.
Un Icono del Modernismo Argentino
La Casa sobre el Arroyo se erige como un claro ejemplo de la influencia de los postulados modernistas, particularmente los cinco puntos de la arquitectura de Le Corbusier, adaptados y reinterpretados por Williams. La elevación del cuerpo principal sobre el terreno, la planta libre que permite una distribución interior flexible, la fachada ligera gracias al retranqueo de la estructura y la presencia de un ventanal continuo que abraza toda la vivienda son rasgos distintivos que conectan esta obra con las vanguardias europeas, pero con una identidad propia y una solución estructural innovadora.
El arquitecto Amancio Williams no eligió al azar el lugar de emplazamiento. Realizó un meticuloso estudio del parque de 2 hectáreas en el que se sitúa, catalogando y dibujando cada uno de los 121 árboles existentes. Su objetivo era minimizar el impacto en la naturaleza, encontrando el punto exacto donde la construcción requeriría la tala de la menor cantidad de árboles posible, logrando que solo uno debiera ser removido. Esta sensibilidad hacia el entorno fue tan importante como la audacia estructural.
Geometría y Medidas de la Casa del Arroyo
Uno de los aspectos más consultados y fascinantes de esta obra son sus dimensiones y la precisión geométrica que define su estructura. La vivienda principal se configura como un prisma rectangular de proporciones 1:3. Sus medidas principales son:
- Largo: 27 metros
- Ancho: 9 metros
- Altura aproximada: 3,20 metros
Este prisma se eleva sobre el terreno, con la cota superior de la losa de techo situada a aproximadamente 6 metros del nivel del suelo. La singularidad reside en cómo este cuerpo se apoya.
La casa descansa sobre un monumental arco de hormigón armado. Las medidas de este elemento central son:
- Luz (distancia entre apoyos): 18,3 metros
- Flecha (altura del arco): 2,44 metros (lo que representa un rebajamiento de 1/7.5)
- Espesor del arco: 22 centímetros
- Ancho del arco: 9 metros (coincide con el ancho de la casa)
El apoyo del prisma sobre el arco se realiza a través de un apoyo central y seis dobles pilas de hormigón armado, separadas entre sí unos 3 metros y con un espesor de solo 15 centímetros. Las losas de hormigón armado tanto del piso de la vivienda como del techo tienen un espesor considerable, de aproximadamente 30 centímetros. Estas losas juegan un papel crucial en la rigidez de la estructura, conectando las finas pilas y el arco.
Tabla de Medidas Principales
| Elemento | Medida |
|---|---|
| Largo del prisma (casa) | 27 m |
| Ancho del prisma (casa) | 9 m |
| Altura aproximada del prisma (casa) | 3,20 m |
| Altura de la losa de techo sobre el terreno | ~6 m |
| Luz del arco | 18,3 m |
| Flecha del arco | 2,44 m |
| Espesor del arco | 22 cm |
| Ancho del arco | 9 m |
| Espesor de las losas (piso/techo) | ~30 cm |
| Separación entre pilas/tabiques | ~3 m |
| Espesor de pilas/tabiques | 15 cm |
El acceso a la vivienda es otro detalle ingenioso y funcional. Se realiza mediante escaleras que ascienden directamente sobre la curva del arco desde ambos lados del arroyo. La particularidad de estas escaleras es que la medida de los escalones varía: a medida que se sube, la huella (donde se pisa) aumenta y la contrahuella (la altura del escalón) disminuye, adaptándose a la pendiente cambiante de la curva parabólica. Estas escaleras son las que generan las "dobles pilas", ya que dividen los tabiques de apoyo para dejar un hueco de aproximadamente 1.5 metros, que es el ancho de la escalera.
La cimentación, fundamental para soportar las cargas del arco y la estructura superior, se compone de dos grandes masas de hormigón ciclópeo con forma de 'trompa', diseñadas para transmitir eficientemente las fuerzas al terreno.
Una Estructura Innovadora y Compleja
Amancio Williams describió la estructura de la Casa del Arroyo como un sistema tridimensional, más avanzado que el de los pilotis de Le Corbusier, donde “estructura, forma y calidad son una unidad”. Aunque el cálculo estructural en los años 40 se limitaba a estudios simplificados en 2D (considerando solo una “rebanada” de la estructura), Williams buscó que cada gramo de hormigón trabajara eficientemente.
Las cargas del prisma superior se transmiten al arco de hormigón a través de los delgados tabiques de apoyo como cargas puntuales. Aunque el arco tiene una directriz parabólica, que es el antifunicular ideal para cargas uniformemente distribuidas, las cargas puntuales de la casa generan momentos flectores que el hormigón armado debe resistir. Los análisis estructurales posteriores han demostrado la importancia de la losa de piso en la distribución de esfuerzos, contribuyendo a la rigidez y reduciendo las deformaciones, aunque la hiperestaticidad de la estructura genera complejas redistribuciones de fuerzas.
Los Materiales y Acabados
La elección y tratamiento de los materiales fueron esenciales para la visión de Williams. El hormigón armado utilizado en la estructura se compuso con agregados locales: piedra granítica de Olavarría, arenisca de Mar del Plata, arena oriental y cemento. Una vez fraguado, la superficie del hormigón fue tratada mediante la técnica del martelinado, un proceso manual que consiste en golpear la superficie con un martillo especial para crear una textura rugosa y exponer los agregados. Posteriormente, se aplicó ácido para desbastar la superficie y refinar el acabado, logrando una expresión material cruda y auténtica.
Un Proceso Constructivo con Desafíos
La construcción de una obra tan singular no estuvo exenta de dificultades. El proceso constructivo del arco requirió la ejecución de una compleja cimbra de madera, una estructura temporal que soporta el encofrado y el hormigón fresco hasta que fragua. La primera tentativa de construir el arco, iniciada en septiembre de 1944, siguió un método tradicional con puntales y cimbras curvas.
Sin embargo, una vez desencofrado, se detectaron desviaciones significativas respecto a la geometría teórica. Los cálculos actualizados mostraron que estas deformaciones aumentarían las tensiones internas a niveles inaceptables. A pesar de la recomendación de realizar una prueba de carga que pudiera demostrar los efectos beneficiosos de la tridimensionalidad (no considerados en el cálculo simplificado), el arco tuvo que ser demolido.
La reconstrucción se llevó a cabo con un enfoque diferente, influenciado por los puentes del ingeniero suizo Robert Maillart. Se mejoró la estabilidad de la cimbra uniendo los pies de los puntales y se añadió un pórtico central de mayor sección para aumentar la rigidez. Esta vez, las tolerancias de ejecución se cumplieron rigurosamente, permitiendo que la obra fuera finalmente terminada en 1945.
Una Historia de Avatares y Resiliencia
La vida de la Casa sobre el Arroyo ha sido tan dinámica como su diseño. Tras el fallecimiento de Alberto Williams en 1952, su hija Irma la habitó hasta 1968. Posteriormente, tuvo un uso singular: albergó una emisora de radio entre 1970 y 1977, que transmitía con el ingenioso eslogan “desde la Casa del Puente, un puente hasta su casa…”, acuñando así el nombre popular por el que muchos la conocen hoy.
Tras el cierre de la emisora, la casa fue mantenida por su propietario hasta su fallecimiento en 1991. A partir de ese momento, comenzó un oscuro período de abandono, vandalismo y deterioro. La casa sufrió pintadas y destrozos, y fue víctima de dos incendios devastadores, el último en 2004, que destruyeron gran parte de la carpintería interior original diseñada por Williams.
La Recuperación y el Museo
La conciencia sobre el valor patrimonial de la Casa del Arroyo impulsó un movimiento para su rescate. En 2005, la Municipalidad de General Pueyrredón inició acciones para proteger la propiedad, culminando en 2012 con la adquisición definitiva del 60% de la parcela donde se encuentra la vivienda. Este hito marcó el inicio de un ambicioso proceso de restauración.
Actualmente, la Casa sobre el Arroyo funciona como el Museo Casa sobre el Arroyo, dependiente de la Secretaría de Cultura de la Municipalidad de General Pueyrredón. La restauración ha buscado recuperar la esencia original de la obra, permitiendo a los visitantes apreciar la genialidad arquitectónica y estructural de Amancio Williams y Delfina Gálvez Bunge. La Dirección Nacional de Arquitectura argentina incluso ha desarrollado un modelo BIM de la casa para facilitar el proceso de restauración y estudio.
Preguntas Frecuentes sobre la Casa del Arroyo
¿Quién diseñó la Casa sobre el Arroyo?
Fue diseñada por el arquitecto Amancio Williams en colaboración con su esposa, la arquitecta Delfina Gálvez Bunge.
¿Dónde se encuentra ubicada la Casa del Arroyo?
Se localiza en la ciudad de Mar del Plata, provincia de Buenos Aires, Argentina, en una parcela que cruza el Arroyo Las Chacras.
¿Por qué se la conoce también como Casa del Puente?
Recibió este nombre popular durante el período en que funcionó como sede de una emisora de radio, que utilizaba el eslogan “desde la Casa del Puente, un puente hasta su casa…”, haciendo referencia a su estructura sobre el arroyo.
¿Cuáles son las medidas principales de la casa?
El cuerpo principal (el prisma de la vivienda) mide 27 metros de largo por 9 metros de ancho y tiene una altura aproximada de 3,20 metros. El arco que la soporta tiene una luz de 18,3 metros y una flecha de 2,44 metros.
¿Qué pasó con el arroyo que cruza la parcela?
El Arroyo Las Chacras fue interrumpido en su curso en 1957 por razones de saneamiento, por lo que actualmente no lleva agua bajo la casa.
¿La Casa sobre el Arroyo está abierta al público?
Sí, actualmente funciona como el Museo Casa sobre el Arroyo y está abierta al público, permitiendo visitar y conocer su interior y exterior.
¿Qué le sucedió a la casa a lo largo de su historia?
Tras ser vivienda familiar y sede de una radio, sufrió un período de abandono, vandalismo y dos incendios, antes de ser adquirida y restaurada por el municipio para convertirla en museo.
La Casa sobre el Arroyo es más que una construcción; es un testimonio de la audacia arquitectónica, la resiliencia frente a la adversidad y un valioso patrimonio cultural que continúa inspirando a arquitectos y visitantes por igual.
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